El desmantelamiento, una nueva frontera para la energía nuclear europea
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En Alemania o en España, VINCI Energies y sus marcas especializadas están orquestando obras de desmantelamiento que redefinen el fin de la vida útil de las instalaciones nucleares con los mismos estándares de exigencia empleados para su construcción. Una nueva frontera para la energía nuclear… y para la transición energética.

Cuando se habla de energía nuclear, suele hablarse de construcción de obras de mantenimiento, rara vez se habla de deconstrucción. Y sin embargo, en este sector estratégico, la deconstrucción o desmantelamiento implica múltiples retos técnicos, normativos y medioambientales. Es evidente que una obra de deconstrucción nuclear no es una demolición convencional: se desarrolla en varias fases rigurosamente planificadas, que pueden prolongarse durante varias décadas.
Una transformación progresiva
En Alemania, donde la transición energética ha comportado el cierre de 17 centrales nucleares e instalaciones de investigación, VINCI Energies interviene en numerosas plantas, como la de Grafenrheinfeld, una antigua central nuclear de agua ligera situada en Baviera.
“Desmantelar una central nuclear no consiste solo en demolerlo todo, sino que implica transformar primero la antigua central nuclear en una planta de desmantelamiento”, resume Stefan Aschenneller, director del perímetro Nuclear en Alemania con dos empresas: Omexom Kraftwerk Service y Nickel Kraftwerk Service.
Esta transformación requiere la instalación de nuevos sistemas auxiliares para garantizar el funcionamiento totalmente seguro de las instalaciones durante los trabajos, lo que implica la creación de nuevas redes eléctricas, sistemas de control y mando, y sistemas de ventilación (HVAC) con filtración de alta eficiencia, pero también la instalación de sistemas de seguridad, como alarmas contra incendios o detectores de radiaciones, para poder desmantelar los sistemas originales.
Limitaciones excepcionales
El desmantelamiento nuclear también se caracteriza por la complejidad del entorno en el que los equipos se mueven. “Trabajar en un entorno en el que podría quedar radioactividad es uno de los retos más importantes a los que nos enfrentamos en este tipo de obra”, señala Stefan Aschenneller. “A ello hay que añadir el cumplimiento de una normativa muy estricta y de normas de seguridad extremadamente exigentes”.
Todo se documenta, se registra y se controla minuciosamente. Las zonas que hay que tratar se identifican y señalizan, y es necesario obtener una autorización para desmantelarlas. El componente más pequeño, el cable más pequeño puede estar contaminado.
Los objetivos son claros: extraer todos los materiales contaminados, limpiarlos para limitar al máximo la generación de residuos radioactivos y garantizar un desmantelamiento de forma completamente segura, lo cual supone, por ejemplo, la sustitución de la alimentación eléctrica original por una red específica para la obra, o la instalación de sistemas de filtración móviles para proteger los puestos de trabajo.
Conocimientos multidisciplinares
Para hacer frente a estos retos, VINCI Energies moviliza todo su ecosistema. Omexom, su marca Infraestructuras Energéticas, se encarga de las instalaciones eléctricas, mientras que Actemium, la marca Industria del Grupo, gestiona la automatización y los sistemas de control. G+H, por su parte, está a cargo del aislamiento, e IEK se ocupa de la protección técnica. Esta sinergia entre conocimientos especializados permite adaptarse a las exigencias de cada obra en materia de desmantelamiento.
“Desmantelar una central nuclear no consiste solo en demolerlo todo, sino que implica transformar primero la antigua central nuclear en una planta de desmantelamiento”
Por ejemplo, en el caso de la central nuclear Isar, al sur de Alemania, el presupuesto destinado a la sustitución de los sistemas de ventilación asciende a 6 millones de euros, mientras que la instalación de sistemas de seguridad contra incendios y de detección radioactiva representa una inversión de unos 0,6 millones de euros. Todos estos dispositivos son indispensables para garantizar la seguridad de los empleados y limitar el impacto medioambiental de las obras. “Tener constantemente en cuenta el impacto medioambiental de nuestro trabajo forma parte de nuestra misión”, añade Stefan Aschenneller.
Grafenrheinfeld, en Alemania, ilustra a la perfección la envergadura de este tipo de proyectos, pero también la importancia de los conocimientos aportados por VINCI Energies para garantizar su éxito.
Un mercado emergente en España
Si bien Alemania ya tiene experiencia en desmantelamiento nuclear, España es nueva en este mercado. “En nuestro país, tenemos una experiencia limitada en el desmantelamiento de centrales nucleares: solo se ha desmantelado una instalación de pequeña envergadura y un segundo proyecto acaba de ponerse en marcha”, explica Fernando Martín, gerente de Actemium España. En este contexto, el desmantelamiento se presenta como un ámbito de aprendizaje colectivo, donde el rigor técnico y la coordinación entre actores públicos y privados son esenciales.
En este mercado tan específico, Actemium España se basa en la experiencia de VINCI Energies en el sector nuclear. “Contamos con una amplia experiencia en el sector nuclear español, en especial en el mantenimiento preventivo y correctivo de los sistemas críticos”, subraya Fernando Martín. Los equipos intervienen en los sistemas de instrumentación, control y mando y supervisión, y participan en el desarrollo de proyectos de mejora tecnológica y de seguridad.
Esta experiencia proporciona una base sólida para abordar las operaciones de desmantelamiento, que requieren un profundo conocimiento de las instalaciones y de su evolución.
Una transición inminente
Desde la década de 1980, VINCI Energies ha estado presente en las principales centrales nucleares españolas: Trillo, Almaraz y Cofrentes. “Nuestra actividad se ha concentrado principalmente en dos ámbitos clave: el mantenimiento de los sistemas de instrumentación para garantizar la fiabilidad operativa de los equipos críticos y la implementación de modificaciones de diseño, que contribuyen a la mejora continua de las instalaciones”, señala Fernando Martín.
Ahora que varias centrales nucleares españolas se acercan al final de su vida útil, el país está entrando en una fase crucial. Las obras de desmantelamiento suponen tanto retos como oportunidades para desarrollar nuevas competencias industriales. Gracias a su experiencia y a su red, VINCI Energies, a través de Actemium España, se posiciona como un actor clave de esta transición.
“Nuestra capacidad de adaptación a los retos del sector y nuestro compromiso a largo plazo con nuestros clientes son la mejor garantía de éxito para los proyectos de desmantelamiento nuclear en España”, afirma Fernando Martín.
En Alemania, y próximamente también en España, la deconstrucción nuclear no se limita al fin de la vida útil industrial. Se trata de una nueva fase, tan exigente como la construcción inicial, que requiere competencias de alto nivel en varios ámbitos: electricidad, automatización, ventilación, seguridad, gestión de residuos y normativa.
Un sector estimulante para los ingenieros
Aunque las limitaciones son numerosas, los proyectos de deconstrucción nuclear ofrecen perspectivas estimulantes a los ingenieros y técnicos. “En términos de recursos humanos, este tipo de proyecto tiene la ventaja de ser bastante atractivo, sobre todo para los jóvenes, que enseguida se dan cuenta de que nuestro trabajo, que debe enfrentarse a diario a nuevos retos, no es para nada aburrido”, manifiesta Stefan Aschenneller, director del perímetro Nuclear de Omexom en Alemania.
16/03/2026