Una torre industrial renace como espacio lúdico-educativo
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En una torre del complejo industrial Noordkade en Veghel (Países Bajos), una planta de producción de piensos ha dado paso a The Chocolate Factory, un auténtico terreno de juego tecnológico. Este espacio lúdico-educativo reúne a escuelas y empresas, entre ellas Actemium, en torno a un objetivo común: descubrir los talentos técnicos del mañana.

En Veghel, en los Países Bajos, una torre abandonada del complejo de Noordkade, antiguamente dedicada a la producción de piensos, está viviendo una segunda juventud. En desuso durante años, a principios de 2025 se convirtió en The Chocolate Factory, un espacio lúdico-educativo donde descubrir la tecnología pasándolo bien. Ni producción de chocolate ni talleres culinarios: aquí el objetivo es despertar vocaciones técnicas introduciendo a los jóvenes en un universo inspirador, cruce de industria, cultura y juego.
Este proyecto se inscribe en la estela del Techniekpact, una iniciativa impulsada por el Gobierno neerlandés en 2013 con el objetivo de aumentar el número de estudiantes que se decantan por carreras técnicas, y que reúne a administraciones locales, centros de enseñanza y empresas tecnológicas, entre ellas Actemium, la marca Industria de VINCI Energies, que se implicó ya en las primeras fases de rehabilitación del espacio y que ha instalado en la sexta planta de la torre la “máquina de fideos de chocolate”, una instalación automatizada formada por tres robots que permite a los visitantes crear virtualmente su propia receta.
“Definimos las tareas de los estudiantes y los acompañamos para llevarlas a cabo”, explica Peter de Wit, Brand Director en Actemium Países Bajos. “Esto nos permite garantizar el mantenimiento y desarrollar al mismo tiempo innovaciones en la máquina de fideos de chocolate”.
Un terreno para la formación y la experimentación
The Chocolate Factory completa un ecosistema de formación ya de por sí rico en torno al centro de tecnología industrial de Actemium y de su Edulab en Veghel, donde se ofrece a los estudiantes la oportunidad de incorporarse a Actemium una vez graduados. De este modo, el espacio se convierte en un campo de experimentación adicional para prácticas, proyectos y aprendizajes. Durante las obras de acondicionamiento de la torre, Actemium movilizó a una decena de empleados, y actualmente tres personas se encargan de dinamizar el espacio.
“Definimos las tareas de los estudiantes y los acompañamos para llevarlas a cabo”
El objetivo es llegar progresivamente a un número cada vez mayor de alumnos, desde la secundaria hasta la universidad, gracias a un modelo que combina una visita inmersiva de miércoles a domingo con sesiones educativas los dos primeros días de la semana. Los estudiantes no solo se encontrarán con los especialistas de Actemium, sino también con los de empresas asociadas como Mars, FrieslandCampina, VanderLande Industries o QING.
Un símbolo de reconversión exitosa
Para Peter de Wit, esta colaboración de cinco años forma parte de un objetivo a largo plazo: ofrecer a los jóvenes la posibilidad de experimentar las profesiones industriales al tiempo que participan en la evolución del lugar. “Es fantástico ver a profesionales y estudiantes trabajar juntos para innovar, pero también para mantener y mejora la torre”, afirma con orgullo.
La primera promoción de veinte estudiantes llegó en septiembre de 2025 y se quedará hasta febrero de 2026. Un segundo grupo tomará el relevo hasta las vacaciones de verano. The Chocolate Factory ya se ha convertido en un símbolo de reconversión exitosa: el de un complejo industrial olvidado que se ha transformado en un laboratorio vivo donde se prepara, planta a planta, el relevo técnico del futuro.
16/02/2026