
Un ejemplo de ecodiseño aplicado a las grandes instalaciones de producción energética. En Karlshammar, al sur de Suecia, la compañía energética europea E.ON está sustituyendo una central eléctrica de la década de 1960 por un edificio construido íntegramente con materiales sostenibles y componentes reutilizados: madera, hormigón con un mejor desempeño climático, acero con bajo contenido en carbono, aceite regenerado…
La instalación contará con dos nuevos transformadores, una subestación eléctrica de media tensión y varios equipos de control, todos ellos libres del gas aislante SF6, cuyo impacto ambiental es 23.500 veces superior al del dióxido de carbono. Incluso la maquinaria de construcción funcionará con aceite vegetal hidrogenado HVO 100. En total, está previsto que la huella de carbono de la central se reduzca en un 17% en comparación con una instalación “convencional” de la misma envergadura. Su entrada en funcionamiento está prevista para finales de 2026.
16/03/2026
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