Las nuevas prácticas de producción y consumo de energía a escala local confieren al edificio y a sus ocupantes un papel activo en el diálogo con el barrio y la ciudad.

« Si caminas solo irás más rápido, si caminas acompañado irás más lejos ». Este proverbio africano bien podría servir como lema para los responsables de la toma de decisión sobre la transición energética de los edificios. Y es que construir un edificio que cumple normas de alto rendimiento energético es positivo, pero aún lo es más que ese edificio se integre dentro de un conjunto más amplio, como el barrio o toda el área urbana.

« No hay edificio sostenible sin ciudad sostenible », resume Arnaud Banner, director técnico y de innovación de Omexom (VINCI Energies). « La transición energética en el edificio va íntimamente ligada a la transición energética en la ciudad », opina el experto.

El sector de los servicios va a desempeñar un papel decisivo para garantizar el equilibrio de la red eléctrica actuando dentro de los edificios. Dado que el edificio está situado más allá de los contadores eléctricos, su integración en un circuito más global (una ciudad, un barrio o un conjunto de edificios) propiciará el surgimiento de una serie de servicios energéticos. La flexibilidad de consumo eléctrico de los edificios podrá beneficiar a la red eléctrica antes de llegar a los contadores que, a cambio, remunerará ese servicio. « La evolución de las redes de energía, la supresión de las restricciones normativas, la aparición de nuevos modelos de negocio, la introducción de sistemas fotovoltaicos de autoconsumo… son cambios que representan oportunidades para nosotros », destaca Arnaud Banner.

Omexom y VINCI Facilities, que ofrecen soluciones de infraestructuras y servicios que se complementan, prevén ampliar su colaboración y sus interacciones para crear una oferta global de rendimiento energético para todo un barrio o toda un área urbana.

« Ready2Grids »

El marco de referencia « Ready2Grids », desarrollado por la Smart Building Alliance con la colaboración de VINCI Energies, contribuye a que el edificio « trascienda su rol de consumidor pasivo de energía, convirtiéndose en un agente que se comunica activamente con la red de forma bidireccional », indica, por su parte, David Ernest, director de innovación y energía de VINCI Facilities, marca de VINCI Energies especializada en la gestión de edificios (o facility management).

De este modo, la red podrá pedir al edificio si puede suministrarle la energía que tiene almacenada o si puede reducir su consumo en un momento determinado y, por su parte, el edificio, podrá, por ejemplo, dar prioridad al suministro de energía sin carbono.

Estrechamente relacionado con las obras de acondicionamiento y renovación de equipamientos, en particular las relacionadas con certificados de ahorro energético (CAE), y con una gestión cada vez más smart, el rendimiento energético depende también en gran medida de los usuarios.

Y es que, a fin de cuentas, incluso en la era de la inteligencia artificial, la smart grid y la ciudad inteligente, es el usuario final quien tiene el control.

« Su compromiso ecológico y ciudadano es uno de los aspectos a los que deben prestar especial atención los gestores de edificios », resalta David Ernest, y « aunque estamos solo en los inicios, habrá que desarrollar actuaciones para sensibilizar e implicar a los usuarios, como, por ejemplo, eventos y retos ».

Y es que, a fin de cuentas, incluso en la era de la inteligencia artificial, la smart grid y la ciudad inteligente, es el usuario final quien tiene el control, y sus decisiones tienen un impacto considerable. La conciencia medioambiental de los usuarios de un edificio se traduce, según David Ernest, en un ahorro que puede llegar hasta el 20 % de la factura.