El reto estratégico de la renovación de las centrales hidroeléctricas
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La energía hidroeléctrica, primera fuente renovable de electricidad en Francia y herramienta clave para la estabilidad de la red, debe afrontar el reto de la renovación de un parque envejecido. Se trata de un mercado de envergadura para los próximos quince años.

Las centrales hidroeléctricas tienen un papel fundamental en la producción de energía renovable en Francia, donde esta fuente de energía limpia contribuye, por término medio, en un 12% a la producción total de electricidad del país. Francia dispone de una de las mayores capacidades instaladas de energía hidroeléctrica de Europa, con más de 25.000 MW(1) de potencia total disponible. Alrededor de 150 centrales hidroeléctricas tienen una capacidad de producción superior a 30 MVA(2), con potencias que van desde algunas decenas hasta varios centenares de megavatios.
Las mayores centrales hidroeléctricas del país se encuentran principalmente en grandes ríos, como el Ródano o el Durance. La central de Grand’Maison, situada en el departamento de Isère, es una de las más potentes del país, con una capacidad instalada de 1 800 MW. En cambio, la central de Couzon-au-Mont-d’Or es un ejemplo de “pequeña hidroeléctrica”, con una potencia de 4 MVA (véase recuadro).
Renovaciones pendientes
Muchas centrales hidroeléctricas francesas, aunque siguen en funcionamiento, fueron construidas entre 1900 y 1980. Estos equipamientos envejecidos, en particular, los alternadores, tienen cada vez más averías a causa de su prolongada vida útil.
No obstante, las centrales hidroeléctricas desempeñan una función esencial para la estabilidad de la red por su flexibilidad, su disponibilidad y su capacidad de almacenamiento. Sus averías pueden provocar paros prolongados de la producción y, en consecuencia, una reducción de la capacidad disponible, lo que repercute en la eficiencia energética global del país.
“Proteger nuestra primera fuente de electricidad renovable y alargar la vida útil de una herramienta esencial para la estabilidad de la red”
“Actualmente, la evolución tecnológica, en particular en el diseño de los alternadores, permite mejorar su rendimiento”, destaca Yann Lepront, gerente de Omexom Hydro Services. “Ha habido avances importantes, tanto en las turbinas como en las partes activas de los alternadores, lo que permite lograr aumentos de potencia del orden del 20%, reduciendo a la vez las pérdidas”.
Sin embargo, desde 2014, el impacto de la legislación europea, en concreto la directiva sobre la competencia en la explotación de las concesiones hidroeléctricas, ha podido frenar los proyectos de renovación. “Este proceso ha llevado a los operadores de centrales hidroeléctricas francesas a posponer algunos proyectos de renovación y modernización de sus infraestructuras”, observa Yann Lepront. “El riesgo es invertir en la renovación de las instalaciones sin tener la garantía de poder explotarlas en el caso de que la concesión se renueve y un nuevo titular gane el contrato”.
Plan de modernización
Sin embargo, frente a la necesidad de responder a los objetivos climáticos y a la transición energética, la renovación de las centrales hidroeléctricas que permiten reducir las emisiones de CO2 sustituyendo la producción de energía fósil por energía limpia se ha convertido en una prioridad. En este contexto, EDF está elaborando actualmente un plan de Patrimonio, que incluye, particularmente, la familia de los alternadores. El objetivo de este plan es hacer un balance preciso de la situación del patrimonio existente e identificar las necesidades en cuanto a renovación.
“En lo que respecta a la renovación de los alternadores, Omexom quiere, por supuesto, ser parte interesada en esos proyectos, y nuestros equipos están preparados para ello”, afirma Yann Lepront. El gerente ve perfilarse “un mercado prometedor de cara a, por lo menos, los próximos 15 años, que, además implicará todo un trabajo de reaprovechamiento de las materias primas (acero y cobre)”.
En este mercado de la modernización de los equipos hidroeléctricos, Omexom Hydro Services puede hacer valer sus conocimientos y experiencia. En estos últimos años, la empresa ha estado trabajando en la central de EDF de La Bâthie (Saboya). Con esta intervención, se ha podido aumentar de 80 a 107 MVA la producción de cada uno de los seis grupos de la instalación. Omexom Hydro Services también ha trabajado en las centrales de Sainte-Tulle (Alpes de Alta Provenza) y de Montahut (Hérault), aumentando su potencia de 55 a 60 MVA. En esta última central, trabaja actualmente en un segundo grupo para pasar también de 50 a 60 MVA.
“Renovar nuestro patrimonio hidroeléctrico es proteger nuestra primera fuente de electricidad renovable y alargar la vida útil de una herramienta esencial para la estabilidad de la red (algo imposible con la energía solar y la eólica), aumentando su rendimiento”, recuerda Yann Lepront. Con el aumento de la demanda de energías renovables y la relevancia que ha adquirido la transición energética, la renovación de las centrales hidroeléctricas debería ser un sector dinámico en los próximos años.
Las “pequeñas hidroeléctricas”, un tesoro nacional oculto

Francia cuenta con cerca de 2.300 pequeñas centrales hidroeléctricas (PCH) instaladas a lo largo de 250.000 km de ríos. Según el sindicato de productores France Hydro Electricité, estas PCH producen 6 TWh al año, lo que equivale al consumo de 1,3 millones de hogares y al 10% de la producción hidroeléctrica del país. En total, las pequeñas centrales representan unos 2 460 MW de potencia instalada, es decir, un promedio de 1 MW por central.
“En un contexto en el que cada vez es más difícil que se acepte la construcción de nuevas centrales de gran tamaño, estas pequeñas infraestructuras hidroeléctricas, con un impacto medioambiental reducido, son interesantes porque, al ser más sencilla su construcción, las autorizaciones resultan más fáciles de obtener”, explica David Fatou, gerente de Actemium Grenoble. Además, más allá de su aceptación social, las PCH están poco sujetas a las interrupciones de la producción, a diferencia de lo que ocurre con la energía eólica o la solar, que son intermitentes por definición.
Un gran potencial
Ahora bien, las PCH deben ajustarse a una estricta reglamentación sobre la continuidad ecológica (v. recuadro), así como a la clasificación de las vías fluviales, que se aplican a la construcción de cualquier nueva presa. A pesar de estas restricciones, que frenan la construcción de nuevas centrales, France Hydro Electricité estima que existe un importante volumen potencial, que se sitúa aproximadamente entre 2,7 y 3,7 TWh adicionales.
Por su parte, la Agencia del Medio Ambiente y del Control de la Energía de Francia (ADEME), en un cálculo más prudente, estima en 485 MW el potencial adicional de producción que podrían aportar las pequeñas centrales hidroeléctricas para el año 2035, es decir, el equivalente a una pequeña unidad de una central nuclear. Pero, sin duda, la principal amenaza para el desarrollo de las PCH es el cambio climático, con su impacto en la irregularidad de los caudales de agua.
Actualmente, la mayor parte de las pequeñas centrales hidroeléctricas son propiedad de personas físicas, pero también gestionan y desarrollan proyectos de PCH empresas eléctricas públicas locales. “En la Alta Saboya, instalamos en 2018 una central de 1 MW en Bonneville y, en 2024, una de 1,2 MW en Le Bourgeat, junto a Sallanches”, cita como ejemplos David Fatou, que ve muchas oportunidades en este mercado.
Junto con su actividad para EDF y la CNR (Compañía Nacional del Ródano), su empresa ha desarrollado dos ofertas específicas para las PCH: “una oferta de EIA (electricidad, instrumentación y automatización) que abarca desde la toma de agua hasta la evacuación de la energía hacia la red de distribución Enedis, y una oferta llave en mano que, además de la oferta de EIA, incluye el diseño, la compra y la instalación de la turbina y del alternador. Esta última oferta constituye un tercio de los proyectos que llevamos a cabo en este segmento de mercado”.
Life4Fish: protección de los peces y producción de energía sostenible
En Valonia (Bélgica), EDF-Luminus, Profish y las universidades de Namur y de Lieja, en colaboración con Actemium, han puesto en marcha el proyecto Life4Fish para garantizar la seguridad de los peces (salmones, anguilas…) que pasan a la altura de las centrales hidroeléctricas del río Mosa. En alianza con el resto de las entidades colaboradoras de Life4Fish, Actemium ha desarrollado una solución polivalente con un sistema que gestiona las horas de apertura de la presa, la creación de un campo eléctrico subacuático para guiar a los peces hacia un paso especialmente diseñado a lo largo de las turbinas y un modelo predictivo capaz de prever los períodos pico de la migración de los peces. Gracias a este modelo, los peces pueden pasar con total seguridad sin que sea necesario parar las turbinas.
(1) El MW (megavatio) mide la potencia realmente consumida por los equipos eléctricos para efectuar un trabajo.
(2) El MVA (megavoltamperio) mide la potencia aparente, que incluye la potencia real (MW) y la potencia reactiva (MVAr), es decir, la potencia que oscila entre la fuente y la carga y que no efectúa ningún trabajo útil.
15/12/2025