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En Francia, RTE ha anunciado un programa de renovación que abarca 40.000 km de líneas de alta y muy alta tensión de aquí a 2040. El objetivo del proyecto es adaptar las infraestructuras obsoletas a la transición energética y climática. El gestor de la red trabaja con empresas de confianza, entre las que se encuentra VINCI Energies, su segundo socio en volumen de negocios.

Con 106.000 km de cables y 280.000 torres que conectan todo el territorio francés, la red eléctrica de alta (63.000 y 90.000 V) y muy alta tensión (225.000 y 400.000 V) constituye un activo clave. La red capta la mayor parte de la producción eléctrica, garantiza su transporte hasta las zonas de consumo, interconecta las actividades nacionales con las de los países vecinos y abastece a todos los sectores de la gran industria.

Construida en Francia al finalizar la Segunda Guerra Mundial y reforzada en los años sesenta y setenta del siglo xx para incorporar unidades de gran potencia, en particular las nucleares, la red presenta ventajas incuestionables: está poco congestionada, cada día transporta grandes cantidades de electricidad y actualmente se financia a bajo coste.

Pero se está quedando obsoleta: el 27% de las líneas aéreas (que constituyen el 90% de la red) tienen más de 60 años, y casi 65.000 torres, entre 70 y 105 años. Además, en el futuro habrá que poder dar respuesta a una demanda eléctrica impulsada por la transición energética y al mismo tiempo enfrentarse a riesgos climáticos cada vez mayores. Se trata de riesgos a los que deben hacer frente todos los países desarrollados, por ejemplo los países vecinos de Francia, como Reino Unido (insérer un lien vers l’article UK) y Alemania (insérer un lien vers l’article Allemagne).

Un plan de 94.000 millones de euros

“La actual red eléctrica se adapta bien a una Francia en que la electricidad tan solo representa algo más de una cuarta parte de las necesidades energéticas”, explica RTE, gestor nacional de la red de transporte de electricidad. “Aumentar la cuota de electricidad por encima del 50% de estas necesidades implica necesariamente inversiones”. E inversiones sustanciales. El 13 de febrero de 2025, RTE presentó un programa de modernización por valor de 94.000 millones de euros. El proyecto es de gran envergadura: se trata de intervenir en 40.000 km de cables y renovar 23.500 km y 85.000 torres de aquí a 2040.

Para llevar a cabo este plan, RTE ha optado por recurrir a sus socios en el marco del contrato marco quinquenal vigente hasta finales de 2026. En 2027 se lanzará un nuevo contrato, probablemente de una duración contractual superior a los cinco años.

En cualquier caso, la importancia vital del proyecto implica relaciones de confianza con las empresas socias. “La instalación de líneas de muy alta tensión requiere a la vez conocimientos muy especializados, equipos pesados y una comunicación fluida con el gestor nacional”, subraya Guillaume Tô, director de la actividad Líneas Aéreas de VINCI Energies, segundo socio de RTE en volumen de negocios.

Infraestructuras vulnerables

El plan de RTE se articula en torno a tres grandes pilares estratégicos. El primero consiste en renovar la red y adaptarla al cambio climático (+4 °C en 2100). Tras las violentas tormentas Lothar y Martin de 1999, que derribaron una cuarta parte de la red nacional francesa, RTE transformó sus infraestructuras para que pudieran resistir vientos de 180 km/h. Pero el sistema sigue siendo vulnerable ante las olas de calor, cada vez más extremas y recurrentes.

La instalación de líneas de muy alta tensión requiere conocimientos muy especializados, equipos pesados y una comunicación fluida con el gestor nacional”

El segundo propósito de este programa consiste en conectar el consumo a las grandes plantas industriales, los centros de datos y las nuevas instalaciones de producción con bajas emisiones de carbono, en particular los seis nuevos reactores EPR y el futuro parque eólico marino, cuya capacidad está previsto que alcance los 18 GW en 2035.

Por último, el plan de modernización anunciado por RTE busca reforzar la columna vertebral de la red de alta y muy alta tensión. “Se trata de acoger y distribuir mayores flujos de electricidad, limitando al mismo tiempo las congestiones. Los nuevos medios de producción de gran potencia (nuclear, eólica marina…) se concentrarán mayoritariamente al oeste del territorio. Para enviar el excedente de electricidad a las demás regiones y a los países vecinos, es necesario aumentar la capacidad de transporte”, señala Guillaume Tô.

Experiencia local

Para llevar a cabo su misión junto al transportista, VINCI Energies confía en la experiencia de dos empresas locales, Omexom Nîmes Lignes Aériennes y Omexom Thiers Lignes Aériennes, que operan en todo el territorio nacional. “Actualmente RTE representa entre el 70 y el 80% de nuestra actividad. En estos últimos tres años, hemos tenido que aumentar nuestra plantilla entre un 10% y un 15% cada año. El programa de modernización de la red respalda nuestra dinámica de crecimiento”, añade el director de la actividad Lignes Aériennes de VINCI Energies.

15/01/2026