El PIM (Plant Information Model), basado en el modelo del BIM del sector de la construcción, es una maqueta digital que permite coordinar a los distintos especialistas que intervienen en el diseño y posterior funcionamiento de una fábrica. Tras la automoción o la aeronáutica, las industrias de procesos se han apropiado también del concepto.

Con el BIM (Building Information Modeling), el modelado de los datos del edificio se ha convertido desde hace unos años en la norma en el sector de la construcción y el sector terciario. La industria tiene su equivalente para el diseño de fábricas en 3D. El PIM (Plant Information Model), que sustituye con eficacia los planos en 2D, reúne en una maqueta digital todas características físicas, técnicas y funcionales de una planta industrial. 

Con el PIM, “todos los especialistas del sector de la construcción disponen de la misma información”

Así, las diferentes partes implicadas —arquitecto, ingeniero civil, gestor, integrador…— comparten la misma visión del proyecto, desde su diseño hasta su funcionamiento.

“De esta forma, todos los especialistas del sector de la construcción disponen de la misma información”, afirma Antoine Béron, Brand Business Development Director en Actemium, la marca de VINCI Energies especializada en soluciones industriales. “Todas las partes implicadas podrán ver la más mínima modificación que se produzca en un equipo.” Este enfoque colaborativo permite eliminar un gran número de fuentes de errores y malentendidos. Un PIM es la memoria viva de una fábrica, puesto que deja constancia de todos los cambios que se producen desde la fase de diseño, de modo que garantiza la gestión del ciclo de vida de las instalaciones. Este seguimiento de las versiones permite justificar por qué una línea de producción o un taller se han construido de uno u otro modo. Esta trazabilidad es especialmente útil para industrias sensibles como la farmacéutica, la sanitaria, la agroalimentaria o la de defensa. 

El PIM no es tan solo una plataforma digital. También incluye una metodología y procesos asociados. Cuando se detecta una anomalía, se representa visualmente en el lugar exacto del sensor afectado, lo que facilita las acciones a implementar. Esta herramienta contribuye a la toma de decisiones y se plantea como el primer paso en la implementación del gemelo digital. El PIM també permite formular diferentes escenarios de mantenimiento y evolución de las instalaciones, como un cambio de línea de producción, y evaluar sus impactos en la infraestructura existente. “Esta proyección completa permite minimizar los impactos técnicos, financieros o de planificación”, añade Antoine Béron. “También hay que sumarle el hecho de que el PIM permite mejorar la productividad al descompartimentar los diferentes servicios (ingeniería, mantenimiento, explotación, etc.), que pueden utilizar una herramienta única y común”. 

 

Un gemelo digital para la formación de los agentes de EDF

Con todas las ventajas que ofrece, el uso del PIM se está generalizando. Mientras que el sector manufacturero, especialmente la automoción y la aeronáutica, asumió desde un comienzo el concepto, las industrias de procesos de los sectores de la química, la energía o el tratamiento de aguas también lo están adoptando. 

Actemium participa en dos proyectos que constatan esta tendencia. El primero consiste en la construcción de una nueva unidad de valorización energética (UVE) en Ivry-sur-Seine, en la región parisina, que en 2023 sustituirá la actual planta de incineración de residuos domésticos. Se conservará una parte de la instalación, que se ha digitalizado para incorporarla al PIM de la nueva planta. 

El segundo proyecto está relacionado con una central hidroeléctrica francesa situada en Romanche-Gavet, cerca de Grenoble, en el valle del Ródano. EDF utiliza el PIM para explotar esta central, pero también para formar a sus agentes antes de que intervengan en las instalaciones. Equipados con un casco 3D, pueden tomar posesión virtual del lugar. Además, el PIM permite generar películas en 3D para promocionar la planta. 

Para Antoine Béron, el “Santo Grial” del PIM consistiría en gestionar el funcionamiento a distancia de una planta remota gracias a su gemelo digital. De todos modos, eso implicaría que los datos operativos salieran de la instalación, un tema delicado. 

11/03/2021