El concepto de City Information Modeling (CIM) pone en relación los datos del edificio (BIM) y los del terreno (SIG), entre otros, para lograr la correcta inserción de un edificio inteligente en su territorio. Se trata de una herramienta de ayuda a la toma de decisiones para los promotores de la smart city.

El concepto de CIM (City Information Modeling), requisito indispensable de la smart city, se basa en la modelización de los datos de una ciudad o un territorio. La tecnología CIM agrega un gran número de datos, como el flujo de circulación, el estado de las redes de suministro energético o la meteorología.

El “CIM manager” será quien garantice la calidad de los datos y la armonización de los procesos.

A todo ello se suman los datos procedentes del SIG (sistema de información geográfica), que posiciona objetos como puntos de información sobre un mapa georreferenciado, y del BIM (Building Information Modeling), el gemelo digital del edificio, que contiene todas sus características físicas, técnicas y funcionales.

Cruzando todos estos datos, la tecnología CIM pone las infraestructuras en relación con su territorio y permite que los promotores, los representantes de las administraciones locales o los gestores de las redes tomen decisiones informadas. También permite saber cuál sería la ubicación ideal de un edificio en función de su vocación, comercial o terciaria, y de su futuro entorno urbano (proximidad de centros educativos, medios de transporte…).

Con la tecnología CIM también se pueden realizar simulaciones para averiguar, por ejemplo, si las salidas de evacuación permiten el acceso rápido de los equipos de emergencia en caso de incendio o atentado terrorista. 

La tecnología CIM puede, además, ponerse al servicio del rendimiento energético. “Pensemos, por ejemplo, en la gestión nocturna de la red de calor de una ciudad”, explica Mathieu Rigaud, responsable de proyectos de BIM FM en VINCI Facilities. “Distinguir los edificios terciarios que no están ocupados de los edificios sociales hace posible optimizar o disminuir el nivel de servicio en función de la población a la que se presta ese servicio”.

Armonización de los formatos de datos

VINCI Construction ha podido experimentar de forma concreta las aportaciones de la tecnología CIM como mandatario del proyecto del campus de la metrópolis de Dijon, que albergará, a partir del próximo curso, la Escuela Especial de Obras Públicas, Edificación e Industria, y la Escuela Superior de Electrónica del Oeste. En cuanto esté operativo, el campus interactuará con OnDijon, el programa smart city de la metrópolis, para suministrarle datos sobre su rendimiento energética o su índice de ocupación.

Por su parte, VINCI Energies cuenta con la infraestructura necesaria para afrontar el reto de la tecnología CIM gracias a Citeos (equipamientos urbanos) y Axians (soluciones TIC).

En opinión de Mathieu Rigaud, la tecnología CIM exige varios requisitos. “Todas las partes implicadas deben hablar el mismo idioma, con una ontología común. El 90% de los datos deben estar estandarizados o, por lo menos, se debe utilizar una tabla de conversión”. Por ello, los distintos agentes implicados en el smart building se han puesto de acuerdo respecto al formato de los archivos que se intercambian (BCF, BIM Collaboration Format).

Por otra parte, del mismo modo que existe un “BIM manager”, también debe haber un “CIM manager” para garantizar una correcta coordinación entre las diferentes partes implicadas en el proyecto. Este director de orquesta también será quien garantice la calidad de los datos y la armonización de los procesos.

11/02/2021