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Ante la multiplicación e intensificación de incendios forestales, la implementación de dispositivos innovadores en las infraestructuras eléctricas podría ser una solución eficaz. Lideran esta vía Axians en Portugal, junto con Omexom y Resallience en Francia.

En el primer semestre de 2025, ardieron cerca de 360.000 hectáreas de bosque en la Unión Europea,  con consecuencias desastrosas para las vidas humanas, las infraestructuras (edificios, líneas eléctricas, carreteras y líneas ferroviarias) y el medio ambiente (alteración de los ecosistemas locales, contaminación del aire, los suelos y los cursos de agua, y aceleración de los efectos del cambio climático).

Según un estudio publicado en 2024 en el periódico Earth System Science Data, los incendios forestales representan el 15% de las emisiones de gases de efecto invernadero generados por la actividad humana. Un panorama si cabe más desolador si se tiene en cuenta que la destrucción forestal dificulta también la capacidad del planeta de absorber el CO2.

A este balance ecológico hay que sumarle una elevada factura económica. Cada año se destinan miles de millones de euros a la lucha contra los incendios y la recuperación de las zonas afectadas.

El papel de las líneas eléctricas… en la prevención

Ante una catástrofe de dimensiones cada vez mayores, la prevención se vuelve prioritaria y las líneas de acción se multiplican. Una solución innovadora que se han probado recientemente consiste en utilizar las líneas eléctricas de media, alta y muy alta tensión como soportes para los dispositivos de detección.

Para ello, pueden usarse varias técnicas. Por ejemplo, en Portugal, especialmente afectado por los incendios, Axians, la marca TIC de VINCI Energies, ha implementado una solución capaz de detectar los fallos de alta impedancia que podrían producirse en caso de contacto entre la vegetación u otros elementos conductores y las líneas. Esta solución fue galardonada en el Premio de Medio Ambiente de VINCI 2024.

“Mediante análisis avanzados, es posible identificar corrientes muy débiles asociadas a los cortocircuitos en las redes de media tensión con el fin de eliminar los posibles puntos de ignición antes de que se declare un incendio”, explica Luís Pinto Pereira, Business Unit General Manager en Axians Portugal.

Para los equipos de mantenimiento, prevención e intervención, la ultraprecisión de las alertas y la rapidez del análisis son seguramente los ejes de progreso más importantes en la lucha contra los incendios forestales.

La ultraprecisión de las alertas y la rapidez del análisis son importantes ejes de progreso

La inteligencia artificial debería imponerse rápidamente como un aliado imprescindible. Los algoritmos están presentes por defecto en la solución FACES (Fault Analysis Classifying Expert System), desarrollada por VINCI Energies. Conectada a un sistema de información geográfica, esta herramienta recopila la información en tiempo real y organiza los datos sobre incidentes registrados por los osciloperturbógrafos o por relés de protección digital situados en las subestaciones eléctricas.

Cámaras equipadas con IA en las torres

FACES también puede utilizarse para realizar diagnósticos basados en la imagen. En Francia, las primeras pruebas llevadas a cabo entre 2022 y 2025 en Córcega, las Landas, Charente-Maritime o Bouches-du-Rhône validaron la eficacia de los dispositivos de prevención que implican la presencia de cámaras Paratronic conectadas a aplicaciones de IA en torres de líneas de alta y muy alta tensión.

“Con este tipo de instalación en lugares estratégicos, se puede detectar cualquier inicio de incendio sin intervención humana en un radio de unos 20 km”, señala Julien Bertolini, gerente de Omexom Nîmes Ingénierie.

Las cámaras realizan tomas desde diferentes ángulos, las analizan gracias a algoritmos integrados y envían las fotos y los datos que señalan posibles inicios de incendio al centro operativo del Servicio Departamental de Incendio y Socorro (SDIS) más cercano, donde un operador puede tomar el control a distancia de las cámaras de verificación, equipadas con un zoom de alta definición, para validar las alertas, confirmar la existencia y la importancia del incendio y enviar una unidad al lugar.

Un diagnóstico con 30 variables

El problema es el elevado coste de estos dispositivos. “Hay que contar varias decenas de miles de euros para una cámara y su interconexión con las plataformas de terceros”, comenta Julien Bertolini.

Por tanto, el despliegue de estas soluciones requiere decisiones bien informadas, sobre todo en cuanto a los lugares de implementación de las instalaciones. Es en este punto donde entra en juego una sociedad como Resallience, empresa de VINCI Energies especializada en análisis predictivos y en la modelización de los riesgos climáticos.

Sus equipos han desarrollado una metodología de diagnóstico que incluye una treintena de variables: altura de los emplazamientos, situación de las torres, campo de visión, densidad forestal, perímetro quilométrico de visión sin obstáculos, presencia de viviendas y de actividad humana, accesibilidad a los macizos forestales, tipo de vegetación, naturaleza de las especies y los substratos, historial de incendios a partir de datos satelitales, y datos meteorológicos.

Mientras que los métodos tradicionales como los puestos de vigilancia y la observación visual son cada vez menos eficientes para la prevención de incendios, el uso de tecnologías avanzadas (IA, imágenes por satélite, sensores IoT) se está volviendo imprescindible. Las soluciones están ahí. Ahora solo queda encontrar la financiación necesaria.

16/02/2026