Los sistemas de baterías controlados por la entidad gestora de la red eléctrica permiten garantizar de forma eficaz el equilibrio de una red sometida a la intermitencia de las fuentes renovables, en particular en las zonas insulares no interconectadas.

En territorios extensos, la interconexión de las redes eléctricas permite que, cuando tiene un exceso de demanda por un consumo elevado, una red reciba energía de otro sistema para que se pueda mantener el suministro a los clientes sin alteraciones. Y si, al contrario, el consumo es demasiado bajo en relación con la producción, deberá aliviarse el suministro en esa red.

“Es un principio incontestable: en una red eléctrica siempre debe haber equilibrio entre producción y consumo”, recuerda Thibault Fauquant, de Omexom Conversion & Storage (VINCI Energies). En la Francia metropolitana, las centrales nucleares constituyen el principal mecanismo para equilibrar la red.

Omexom instala sistemas de almacenamiento de energía en varias islas francesas.

Sin embargo, es más difícil mantener el equilibrio en las zonas no interconectadas (ZNI), como las islas, cuya red eléctrica aislada funciona sin la posibilidad de recibir el apoyo de vías exteriores. Tradicionalmente, en esas zonas, que obtienen la mayor parte de su suministro eléctrico de fuentes de energía fósiles importadas (gas, fuel, carbón), se recurre a grupos electrógenos para que la red local pueda hacer frente a situaciones de alta demanda.

El desarrollo de las energías renovables ha propiciado una nueva fuente de suministro energético, pero la intermitencia de la producción de estas energías, dependientes de la insolación o del viento, plantea el problema de la estabilidad de la red.

Acumular de día y consumir de noche

Una de las respuestas a este problema consiste en desplegar instalaciones de almacenamiento centralizadas que permitan acumular durante el día la electricidad producida por los paneles fotovoltaicos para poder utilizarla de noche.

“Este sistema de almacenamiento resulta interesante para las ZNI por varios motivos», explica Thibault Fauquant. «En primer lugar, porque permite paliar la intermitencia de la producción. En ese sentido, constituye una herramienta complementaria para resolver la problemática del equilibrio. En segundo lugar, el sistema de almacenamiento contribuye eficazmente a estabilizar la red que las energías renovables comprometen al hacer variar la frecuencia, que debe mantenerse obligatoriamente en 50 Hz”.

La empresa Omexom Conversion & Storage ha trabajado en varias ZNI para instalar sistemas de almacenamiento de energía controlados por la entidad gestora de la red: en Martinica, en el municipio de Le Lamentin en 2018; en Córcega, donde la instalación está aún en curso; en Guadalupe, y próximamente también en Mayotte, donde Total ha recurrido a Omexom para las instalaciones de almacenamiento estacionario de energía, como resultado de una licitación lanzada por la Comisión francesa de Regulación de la Energía (CRE).

La solución de Omexom utiliza baterías de ion de litio Saft, una marca del grupo Total, con una potencia de 4 MW (megavatios) y una capacidad de 2 MWh (megavatios-hora).

Mayor capacidad de reacción

En la Francia metropolitana, empresas eléctricas de transporte, como RTE, y de distribución, como Enedis, recurrirán a soluciones de almacenamiento de energía para favorecer el desarrollo de las energías renovables.

La ventaja de estos sistemas de almacenamiento controlados por la entidad gestora de la red reside en una capacidad de reacción extremadamente rápida: puede enviar la energía a la red en 300 ms. Con las centrales térmicas y nucleares, el tiempo de respuesta es mucho más largo.

17/12/2020