El gobierno belga ha emprendido una ambiciosa reorganización de su sistema hospitalario, una reorganización que implicará fusiones, modernización y ahorro, y para los profesionales de la construcción y el mantenimiento, la expectativa de grandes contratos a medio plazo.

Los grandes cambios que agitan los cimientos del sistema sanitario francés, como el envejecimiento de la población, el aumento de las enfermedades crónicas, la evolución de las tecnologías médicas o el agotamiento de los recursos públicos, también plantean retos para la mayoría de las políticas públicas europeas. En Bélgica, por ejemplo, el gobierno tomó cartas en el asunto en el 2014, emprendiendo una renovación completa del sistema hospitalario y una reforma de la financiación de los centros de atención sanitaria.

« El gobierno prevé crear 25 ‘redes clínicas locales y regionales’ que agruparán a distintos hospitales (ya sean privados, públicos, adscritos a instituciones religiosas o laicas, universitarios o generales) atendiendo a criterios de cobertura geográfica », cuenta Marc Lemaire, director general de VINCI Energies Bélgica, empresa muy implicada en el sector sanitario y que participa prácticamente en todos los proyectos hospitalarios del país.

Menos camas y más quirófanos

El programa de agrupamiento y modernización que se está llevando a cabo desde hace cinco años tiene dos objetivos principales: por un lado, racionalizar un parque de infraestructuras hospitalarias que en muchos casos está quedando obsoleto en cuanto a equipamientos, y por otro, devolver el equilibrio financiero a una red muy deficitaria en algunos puntos.

El aumento del número de quirófanos « tiene que ir necesariamente unida a un mayor grado de exigencia en cuanto al nivel técnico en toda la cadena de servicios de las técnicas específicas del edificio ».

El elemento impulsor de esta estrategia, en un país que cuenta con más camas por habitante que muchos de sus países vecinos, es el desarrollo de la atención ambulatoria. La tendencia es convertir los hospitales en centros quirúrgicos. Si contaban, por ejemplo, con 1.000 camas y 10 quirófanos, en el futuro dispondrán de 500 camas y 40 quirófanos.

« Esta tendencia tiene que ir necesariamente unida a un mayor grado de exigencia en cuanto al nivel técnico en toda la cadena de servicios de las técnicas específicas del edificio: aire acondicionado, ventilación, calefacción, saneamiento, electricidad, mantenimiento y, por supuesto, digitalización (flujo de datos y gestión de historias clínicas) », destaca Fabrice Montesi, director general del área de edificios en VINCI Energies Bélgica.

Hospitales más cómodos e inteligentes

A las exigencias de rendimiento energético (cogeneración, limitación de pérdidas, monitorización) hay que sumar una dimensión « user friendly » en los hospitales: habitaciones y espacios comunes conectados, climatizados y con opciones modulares que puedan ser activadas y desactivadas centralmente o por parte de los usuarios. Por ejemplo, en la maternidad del Grand Hôpital de Charleroi (GHdC) se han incorporado recientemente habitaciones ultraconectadas, con acceso a televisión de alta definición, a videojuegos, a Internet y a información médica; domótica; iluminación adaptada al ritmo circadiano vigilia-sueño, y un sofá cama para que un familiar o allegado pueda quedarse a pasar la noche..