Aunque hablamos a menudo de renovación energética de los edificios, lo cierto es que la tecnología digital no se renueva. Al menos no todavía: sigue siendo demasiado reciente y está demasiado ausente del parque actual. En cambio, lo que hace la tecnología digital es anticiparse.

La renovación energética se ha convertido en una expresión habitual del glosariode los profesionales del sector inmobiliario. En cambio, nunca los oímos hablar de renovación digital. ¿Los desarrollos y las aplicaciones digitales siguen siendo demasiado recientes para ser objeto de un proceso de renovación? ¿O acaso la tecnología digital, por definición, es incompatible con la propia idea de renovación?

¿Y si fuera un poco todo? Para Pierre Blanchet, responsable de innovación de Building Solutions en VINCI Energies, la expresión “renovación digital” roza el oxímoron.

“Si el acto de renovar comporta una remodelación, una adaptación a nuevos estándares, la tecnología digital no se está renovando, al menos no al nivel de una industria como la de la construcción”, señala. “El sector inmobiliario terciario está entrando de lleno en la era de los datos, de las plataformas y los objetos conectados. Sin embargo, la inteligencia artificial no se está renovando, sino que está creciendo”.

El reciclaje de la tecnología digital es un mercado mucho menos desarrollado que el propio sector digital. La mayoría de las veces está relativamente ausente del parque de edificios candidatos a la renovación. En una escala de cero a infinito, el nivel cero de digitalización sigue siendo la norma.

“Los quemadores de fuel, las bombas eléctricas y los viejos cuartos de calderas siguen predominando. La tecnología digital o es mucho menos frecuente o ya está obsoleta”, comenta Pierre Blanchet.

La renovación energética, un trampolín para la transición digital

Es cierto que la rehabilitación de edificios es un inmenso mercado en potencia. La antigüedad ―si no la vetustez― del parque inmobiliario en Francia abre las puertas a una gran cantidad de proyectos de renovación de los edificios existentes.

Ahora bien, la renovación de los muros y los materiales dependerá en gran medida de los objetivos de sobriedad energética. Puesto que la transición energética está estrechamente ligada a la digitalización de las infraestructuras y las herramientas, sin duda alguna la renovación de los inmuebles constituirá la primera oportunidad de integración masiva de la tecnología digital al parque existente.

Además, aunque la tecnología digital sigue estando ausente en la mayoría de los edificios antiguos, se espera que se convierta en la columna vertebral y el centro neurálgico de su futuro funcionamiento.

“El lugar que ocupa y el papel que desempeña la tecnología digital son tan necesarios que se trata de ‘pensar en digital’ desde las fases de diseño e ingeniería”

Tal como señala el responsable de innovación de Building Solutions en VINCI Energies, “tanto en los casos de rehabilitación como en los de construcción, el lugar que ocupa y el papel que desempeña la tecnología digital son tan necesarios que se trata de ‘pensar en digital’ desde las fases de diseño e ingeniería. De hecho, la tecnología digital debe formar parte de todas las obras que puedan realizarse”.

Integrar la tecnología digital desde las fases de proyecto

Conscientes del cambio que se avecina, la Smart Buildings Alliance for Smart Cities (SBA), la Alliance HQE-GBC, Cerqual y Certivéa han diseñado conjuntamente un marco de definición para apoyar e impulsar la digitalización de los edificios.

De este trabajo ha nacido la etiqueta R2S (de Ready to Services), un referente técnico para los profesionales que quieran promover el edificio conectado.

“Se trata de integrar la tecnología digital desde las primeras fases del proceso, en el propio proyecto de edificio, con el fin de ofrecer a sus inquilinos una conectividad óptima, favorecer la integración del edificio en la ciudad inteligente, optimizar las inversiones, proteger las infraestructuras contra el riesgo de obsolescencia y valorizar el edificio en un mercado competitivo”, explica Pierre Blanchet.

Aunque la tecnología digital no se renueva, lo cierto es que se anticipa. Y cuanto más la anticipen los profesionales de la construcción hoy en día, menos tendrán que “renovarla” en un futuro.