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La industria se prepara para experimentar una gran transformación a raíz de la aparición de la IA física (Physical AI), que redefine las posibilidades de automatización y allana el camino a fábricas más inteligentes, flexibles y resilientes. Los integradores como Actemium, capaces de transformar la innovación tecnológica en soluciones industriales concretas, están llamados a desempeñar un papel de primer orden en este desarrollo.

En la robótica clásica, los robots ejecutan tareas predefinidas y repetitivas en entornos estables y estructurados. Gracias a la robótica avanzada, impulsada por los avances en visión artificial en la década de 2010, los robots han adquirido una mayor autonomía y una mejor percepción de su entorno mediante la integración de sensores avanzados y algoritmos de inteligencia artificial. Sin embargo, sus comportamientos siguen estando en gran medida preprogramados.

La robótica adaptativa supone un nuevo salto tecnológico, al permitir que los robots ajusten su comportamiento en tiempo real en entornos dinámicos y ante situaciones imprevistas. Gracias a algoritmos de aprendizaje que reducen la dependencia de la programación explícita, en especial el aprendizaje por refuerzo o por imitación, estos sistemas interpretan su contexto y modifican sus acciones en consecuencia, ofreciendo así un importante aumento de la flexibilidad.

Estos avances allanan el camino a la IA física, que combina cognición, adaptación y acción. “El concepto de IA física designa una inteligencia artificial encarnada, capaz de actuar de forma autónoma en el mundo real. También hablamos de agentes de IA operativos”, explica Frédéric Boulvert, ingeniero comercial de Innovación, Automatización y Robótica Avanzada en Actemium, la marca Industria de VINCI Energies.

“Estos sistemas funcionan según un ciclo ‘percibir-decidir-actuar’ con aprendizaje continuo”, añade. Los sensores y la visión artificial garantizan la percepción, mientras que el aprendizaje por refuerzo y las demostraciones humanas guían la decisión, y los gemelos digitales permiten simular entornos reales, generar datos sintéticos y optimizar los comportamientos antes de la implementación. Por último, robots con formas variadas y equipos de actuadores flexibles ejecutan las acciones con precisión.

La IA física, ¿una realidad?

Esto en cuanto a la teoría. En la práctica, la IA física suscita cada vez mayor interés, pero su implementación sigue siendo limitada. Sobre en el terreno, la automatización es híbrida: coexisten la robótica clásica, la automatización avanzada y los primeros elementos de IA física. “Los anuncios de inversión se multiplican. Hyundai, por ejemplo, prevé la integración progresiva de robots humanoides en sus líneas a partir de 2028”, explica Frédéric Boulvert.

Si bien la mayoría de los proyectos siguen estando en una fase piloto, algunos muestran ya cierto grado de madurez: la fábrica “oscura” (dark factory) de Fanuc, en Japón, funciona casi de forma totalmente autónoma, y las líneas de montaje de CATL, en China, utilizan robots humanoides para conectar baterías de alta tensión.

“Una inteligencia artificial encarnada, capaz de actuar de forma autónoma en el mundo”

Las estrategias varían en función de las zonas geográficas. En Asia, la robótica compensa la escasez de mano de obra.  En Europa, la industria 5.0, promovida por la Comisión Europea,  sitúa a las personas, la sostenibilidad y la resiliencia en el centro de los procesos: la robótica es, por tanto, una herramienta de asistencia que automatiza las tareas repetitivas y más pesadas, al tiempo que mantiene a las personas en el centro de la toma de decisiones.

“Estamos asistiendo a una transición progresiva de una robótica avanzada, determinista, a una robótica adaptativa, capaz de ajustar su comportamiento sin necesidad de una reprogramación compleja”, señala Frédéric Boulvert, quien añade: “El sentido del tacto sigue siendo un importante obstáculo tecnológico. Manipular objetos variados, blandos o frágiles con la destreza humana representa todo un reto”.

Actemium y sus robots

En este escenario en plena transformación, Actemium acompaña a los fabricantes en el diseño, el despliegue y la optimización de sistemas robotizados fiables, eficientes y sostenibles, adaptados a los retos sectoriales y a las realidades sobre el terreno.

Desde hace varios años, el integrador invierte en robótica avanzada con casos de uso diversos: selección y recogida automática de piezas heterogéneas, control de calidad automatizado, montaje, paletización, envasado o navegación autónoma de robots móviles. Entre sus proyectos más recientes, destacan un robot colaborativo para la dosificación de los preparados de repostería, robots móviles flexibles para el final de línea y un robot humanoide para el montaje complejo de componentes eléctricos. También se están llevando a cabo POC (proof of concept, o demostradores) para la selección y recogida robotizada de piezas con IA integrada, lo que abre nuevas perspectivas en el sector agroalimentario y el de la logística, donde la variabilidad de las piezas sigue dificultando la automatización.

Actemium también se prepara para el futuro con la robótica adaptativa y la IA física. La marca Industria de VINCI Energies colabora con AICA utilizando la solución AICA Studio para desarrollar enfoques de programación que puedan dar respuesta a casos de uso más flexibles y escalables. “¿Esto va a permitirnos optimizar los sistemas existentes o crear nuevas actividades robotizando procesos que antes no lo estaban?”, se pregunta Frédéric Boulvert. Actualmente, las tres principales áreas de especialidad de Actemium son la robótica industrial, la maquinaria especializada y la robótica móvil. La robótica adaptativa podría acabar convirtiéndose en una cuarta actividad estratégica.

Impulsada por el grupo de trabajo “Robótica avanzada” del Club Robotique, la visión de Actemium se basa en los tres pilares de la robótica 5.0: las personas, la sostenibilidad y la resiliencia. Su hoja de ruta estratégica busca identificar las necesidades del mercado, garantizar el seguimiento tecnológico y compartir los conocimientos, favorecer la aparición de nuevos casos de uso y seguir la evolución de las normas y los retos en materia de seguridad.

18/06/2026