La fábrica 4.0 no es algo reservado a las grandes empresas. Una start-up californiana ha lanzado un producto que asocia hardware y software para automatizar la fabricación en cadenas de montaje que producen pequeñas series.

Bright Machines, una start-up de San Francisco, ha lanzado un producto que podría acelerar el despliegue de la industria 4.0. Asociando elementos de hardware y software, esta solución, llamada “Software Defined Microfactory” permite, según sus diseñadores, avanzar en la automatización de los sistemas de automatismos o, dicho de otro modo, permitir que las fábricas sean programables de forma autónoma.

Bright Machines se ha centrado en la parte de la fábrica que suele estar menos automatizada: la cadena de montaje. El producto consta de un software, llamado Brightware, situado en la nube, y de un hardware, Bright Robotic Cells, que los colaboradores de la fábrica podrán conectar como si se tratase de piezas de Lego para crear cadenas de montaje automatizadas.

Amar Hanspal, gerente de Bright Machines, subraya que este conjunto permite automatizar segmentos de fabricación que pueden producir pequeñas series, que, precisamente, no suelen ser objeto de automatización por motivos de costes o de tamaño de la fábrica.

“La fábrica 4.0 también está pensada para las pymes y para los clientes que hoy no tienen acceso a la tecnología o que no se han planteado la automatización en algunas de las tareas que han de realizar las máquinas

Thomas Leseigneur, responsable de innovación de Actemium, la marca de VINCI Energies especializada en rendimiento industrial, considera que este es un aspecto interesante: “La fábrica 4.0 no solo está pensada para grandes industriales, sino que también tiene interés para las pymes y para los clientes que hoy no tienen acceso a la tecnología o que no se han planteado la automatización en algunas de las tareas que han de realizar las máquinas”.

 “Facilitar la integración de las líneas de producción”

Actemium sigue de cerca innovaciones como Software Defined Microfactory porque todo lo que afecta a la industrialización de los medios de producción “puede permitir a los industriales facilitar la integración de las líneas de producción”.

Sin embargo, en opinión de Thomas Leseigneur, en este momento, la solución de Bright Machines se aplica a pequeñas tareas de montaje y es una buena opción para máquinas que realizan tareas repetitivas, pero el despliegue de una solución como esta en una fábrica entera con procesos continuos es algo todavía lejano.

El responsable de innovación de Actemium se muestra además cauto respecto a la promesa de unpack, plug and play (desempaquetar, conectar y poner en marcha inmediatamente) de la solución. “Es necesario realizar una puesta a punto en las instalaciones del cliente en el momento de la puesta en funcionamiento, y eso requiere la intervención de un técnico”.

En su opinión, uno de los puntos interesantes de la propuesta de Bright Machines reside en “la generación de código automático, es decir, programas autómatas generados de forma automática”. “En el mercado empiezan a verse productos de ese tipo que funcionan en determinadas condiciones y en determinados tipos de máquinas”, señala. “Esas herramientas requieren una estructuración rigurosa de los datos de diseño”.

Los avances de la start-up californiana también deberían inspirar a las empresas que se dedican a la automatización (a las “máquinas especiales”), como Actemium, que, para responder a una necesidad de un cliente, diseñan una máquina específica para fabricar una pieza. “Para ellas resultaría muy interesante automatizar la programación de esas máquinas”. Sería, de algún modo, automatizar la automatización.

12/12/2019