La renovación térmica de los edificios es de cierto modo la punta de lanza de la reactivación económica. La Convención ciudadana sobre el Clima ya incluyó este proyecto entre sus propuestas, y tanto  Emmanuel Macron como Jean Castex han destacado su relevancia.

Este proyecto es ventajoso en muchos aspectos. El sector crea empleos “locales y no reubicables”, recalca Audrey Zermati. En Francia, la construcción es la industria que más energía consume (45%) y representa el 19% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). En la actualidad, hay unos 7 millones de “coladores energéticos”, es decir, viviendas que consumen mucha energía y cuyo diagnóstico de rendimiento energético (EPD) es F o G, que son las peores calificaciones. Esto supone “una factura de la electricidad muy elevada, sobre todo para los hogares más modestos”, explica Otienne Charbit. Por lo tanto, con la renovación de las viviendas el poder adquisitivo se redistribuye entre estos hogares.

14/09/2020

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