En dos plantas industriales de Bélgica se han reutilizado un millón y medio de toneladas de dióxido de carbono a lo largo de diez años y en varios sectores de actividad gracias a la Carbon Capture and Utilisation, una tecnología que contribuye a crear una industria más respetuosa con el medioambiente.

El CO2, estrechamente ligado al cambio climático, tiene mala prensa. No obstante, aunque es cierto que incide en el calentamiento del planeta, también es indispensable, en cantidades limitadas, para los seres vivos, puesto que contribuye a su respiración, y para las plantas, ya que posibilita la fotosíntesis.

El dióxido de carbono también ocupa su lugar en la industria y los servicios, principalmente en el caso de las industrias alimentarias, la elaboración de bebidas y la agricultura. Así pues, el reto no consiste tanto en hacerlo desaparecer como en limitar su volumen y sus efectos.

En las plantas de Amberes y Gantes, en diez años se han capturado y reutilizado cerca de un millón y medio de toneladas de CO2.

En este sentido, una de las técnicas más interesantes es la CCU (Carbon Capture and Utilisation o captura y utilización de carbono), cuyo principio se basa en captar el gas carbónico y, después de tratarlo, utilizarlo en productos y servicios que requieran su uso.

Durante estos últimos diez años, la CCU se ha implementado por ejemplo en Bélgica, en dos plantas industriales de la empresa Messer, un suministrador líder de gases técnicos, con el apoyo de Actemium Herentals.

Captura y tratamiento del CO2

Messer produce ácido carbónico, hielo seco y dióxido de carbono en forma de gases y líquidos. Sus principales salidas se hallan en el sector alimentario, las bebidas y el agua.

En 2010, instaló una primera unidad de recuperación y tratamiento de CO2 cerca de Amberes, en la planta de la compañía química INEOS Oxide, en el marco de una joint venture con la empresa de gas y hielo seco Ijsfabriek Strombeek bautizada como “bECO2”.

Seis años más tarde, Messer desplegó una nueva instalación CCU, esta vez en Gantes, en la planta del productor de biocarburantes Alco Bio Fuel, en el marco de una filial común con Alco Bio Fuel y Ijsfabriek Strombeek.

Wim Vergote, responsable de negocios en Actemium Herentals y encargado de la “automatización”, explica que en ambos casos el proceso es el mismo: se trata de “capturar el CO2, que en INEOS es un subproducto resultante de la producción de óxido de etileno y se libera en Alco Bio Fuel cuando la biomasa se transforma en bioetanol”. 

“A continuación el CO2 se purifica mediante un proceso de incineración y posteriormente se lava”, añade Wim Vergote. “Seguidamente, se licua en un proceso de enfriamiento y se almacena en tanques, para finalmente cargarse en camiones cisterna”. 

Automatización del proceso

Actemium es una parte implicada en el proceso. La empresa de VINCI Energies ha diseñado e instalado dos sistemas de control SCADA, para el control y la adquisición de datos en tiempo real en el proceso de purificación y licuefacción del gas carbónico, y PLC-SCADA (Programmable Logic Controller) para el almacenamiento y la carga de los camiones.

Gracias a la automatización del proceso la planta puede permanecer en funcionamiento tanto los fines de semana como fuera del horario de oficina. Una interfaz conectada a una base de datos brinda una gran libertad a los conductores de camiones, que pueden empezar a cargar las cisternas de forma autónoma tras la identificación digital.

Con la ayuda de una aplicación web instalada por Actemium Herentals, los conductores también pueden verificar con antelación la disponibilidad de CO2 según las cuotas que les hayan sido asignadas y que se materializan mediante un sistema de vales que permite a un camión identificado efectuar una determinada carga.

Cuando la cisterna está llena, se generan e imprimen automáticamente una “carta de porte” —documento indispensable para el transporte— y una factura.

Como balance final, en las dos plantas industriales en las que han intervenido Messer y Actemium, en diez años se han recuperado y reutilizado casi un millón y medio de toneladas de CO2 en sectores industriales y de servicios como la cervecería, la horticultura, la refrigeración del trasporte, la purificación del agua o incluso las aplicaciones médicas.

14/01/2021