Este aeropuerto brasileño está inmerso en una transformación que se prevé que concluya en menos de dos años. Actemium Transport Solutions participa en este reto colaborando en las obras de renovación y ampliación.

El aeropuerto de Salvador de Bahía (Brasil) ha iniciado con fuerza su proceso de modernización, una obra ingente que avanza con paso firme y que está previsto que se complete en menos de dos años. Este ritmo acelerado responde al gran aumento del tráfico aéreo que se ha producido en la última década y que se espera que se mantenga en los próximos años.

Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), se prevé que en el año 2036 el volumen mundial de pasajeros prácticamente se haya duplicado, con un crecimiento de los mercados de América Latina del 4,2%. Esto significa 421 millones de pasajeros más que en la actualidad.

Esta presión sobre las infraestructuras aeroportuarias se ve agravada por la configuración geográfica de Brasil, que resume así el presidente del Instituto Brasileño de Aviación, Francisco Lyra: « En un país de las dimensiones de un continente, el único medio de transporte práctico y eficaz es el avión ».

Frente a este reto, y para dar una respuesta rápida y a la vez ambiciosa, que esté a la altura del atraso que afecta a las infraestructuras de este país del tamaño de un continente, el gobierno brasileño ha decidido abrir a los capitales privados la gestión de los aeropuertos.

En el 2017, la Agencia Nacional de Aviación de Brasil (Agência Nacional de Aviação Civil) adjudicó a VINCI Airports la concesión del aeropuerto de Salvador por un periodo de 30 años y, poco después, en marzo del 2018, se adjudicó a Actemium Transport Solutions (VINCI Energies) una parte de las obras de modernización y ampliación del aeropuerto.

Triple misión para Actemium

Actemium, responsable de la parte de las instalaciones técnicas dentro del proyecto de rehabilitación y ampliación del aeropuerto de Salvador, instalará las redes eléctricas, los sistemas hidráulicos y los sistemas HVAC (calefacción, ventilación y aire acondicionado), así como los sistemas electrónicos para los edificios, las pistas, las calles de rodaje y las plataformas para los aviones.

Actemium Transport Solutions también construirá, junto con dos empresas colaboradoras, Teixeira Duarte y Alves Ribeiro, una nueva terminal y un edificio que la enlazará con la antigua.

« En un momento en que Brasil está abriendo su mercado aeroportuario, que presenta un importante potencial, es fundamental para la empresa estar entre las primeras. »

Por último, también se ha adjudicado a Actemium el suministro de materiales, el montaje y la recepción y validación de las pasarelas de embarque de la nueva terminal, del sistema de transporte de equipajes, de los detectores de seguridad, de los ascensores y de las escaleras y cintas mecánicas.

« En un momento en que Brasil está abriendo su mercado aeroportuario, que presenta un importante potencial, es fundamental para la empresa estar entre las primeras que se ofrezcan a desarrollar soluciones eficaces y eficientes que se ajusten a las exigencias y los estándares de VINCI Airports en materia de seguridad, de calidad y de respeto al medio ambiente », comenta André Parente, gerente de Actemium Río de Janeiro.

BIM, una valiosa herramienta

El uso de BIM (Building Information Modeling), la maqueta digital que garantiza la calidad del edificio desde el diseño hasta la explotación pasando por la construcción, es uno de los procedimientos estándar en VINCI Airports, que ya lo ha aplicado, por ejemplo, en la construcción del aeropuerto de Santiago de Chile. En Salvador de Bahía, VINCI Airports y Actemium Transport Solutions también van a recurrir a la maqueta digital.

« El uso de BIM permitirá controlar y supervisar el diseño y la construcción de las nuevas estructuras, pero también supervisar las antiguas instalaciones integradas en la maqueta digital », indica Andre Parente. Al permitir visualizar en tiempo real la evolución del proyecto en su conjunto, BIM también resultará útil para prever posibles conflictos o interferencias entre los diferentes subproyectos.

El gerente concluye: « más allá de la fase de construcción, nuestro cliente podrá combinar el BIM con la gestión de edificios (o facility management) y, de este modo, optimizar la gestión de los espacios, racionalizar el mantenimiento, optimizar la energía, facilitar el acondicionamiento posterior de los espacios y, en última instancia, mejorar el ciclo de vida de las instalaciones ».