La modernización de las esclusas de la red Centro-Borgoña, llevada a cabo por Voies Navigables de France (VNF) con la colaboración de VINCI Energies, está contribuyendo a reequilibrar los modos de transporte en favor de las bajas emisiones de carbono. Un ejemplo de la recuperación del transporte fluvial, que encaja a la perfección en el contexto de transición ecológica.

Canal de Nivernais, canal del Centro, canal de Roanne a Digoin… Estos cursos fluviales son algunas de las múltiples vías navegables de la red Centro-Borgoña que han emprendido su modernización para recuperar su lugar en la red de infraestructuras de transporte. 

La carretera las había eclipsado un tanto en la década de 1970, la década de “los camiones”. Hoy, impulsado por el desarrollo sostenible, este modo de transporte bajo en carbono recupera su atractivo. 

El transporte fluvial emite cuatro veces menos CO2 por cantidad transportada que el transporte por carretera.

La Ley de Orientación de la Movilidad (LOM), adoptada en 2019, contempla un aumento de los fondos de la Agencia de Financiación de las Infraestructuras de Transporte de Francia destinados a la renovación y modernización (automatización, telecontrol de las obras) de las vías navegables.

En este contexto, VNF decidió dar respuesta a los problemas que representa la obsolescencia de las infraestructuras en las redes Centro-Borgoña y Ródano Saona recurriendo a la empresa Enfrasys.

En 2019, en las proximidades de Dijon, esta empresa de VINCI Energies dedicada a la explotación y protección de las infraestructuras de transporte (carreteras, túneles, transporte público, transporte fluvial) se hizo cargo de la modernización de distintos automatismos y de la supervisión que permiten el funcionamiento de las esclusas y las presas de retención de agua. 

Estas presas presentan un doble interés: por un lado, participan en la gestión del agua potable de las comunidades circundantes, y, por el otro, garantizan a las esclusas las reservas necesarias para su funcionamiento. 

Esclusas automatizadas 

“Además de la sustitución de varios automatismos que, debido a su antigüedad, ya no cuentan con piezas de repuesto en caso de avería, Enfrasys también se encargó de la renovación de los armarios de control y mando, de la sustitución de las cadenas de instrumentación y de la supervisión general”, señala Corentin Lemée, responsable de negocios.

Este proyecto de modernización se amplió en 2020 tras la firma de un acuerdo marco de cuatro años para la motorización de las esclusas de la red y de las compuertas del territorio de Borgoña.

“Durante estos cuatro años, Enfrasys llevará a cabo los estudios de dimensionamiento previos a la motorización, y posteriormente suministrará los cuadros y los actuadores eléctricos y dotará a las esclusas de estos equipos para, finalmente, realizar las pruebas y efectuar la puesta en marcha”, explica Corentin Lemée.

Las ventajas para VNF son dos: por un lado, la eliminación de las arduas maniobras que los operarios debían llevar a cabo; por otro, la homogeneización de los equipos y los procesos de la empresa. “Además, si hasta el momento la elección de las soluciones se realizaba canal por canal, a partir de ahora el enfoque regional permitirá uniformizar las estrategias de mantenimiento”, añade. 

Aumento de los medios 

La renovación de la red fluvial en Borgoña es indicativa de la voluntad de las autoridades públicas de empezar a recuperar el tiempo perdido en Francia durante décadas, tal y como demuestra el informe elaborado en 2018 por el Conseil d’orientation des infrastructures (COI), que califica la red fluvial francesa de “pariente pobre” de los modos de transporte.

“¡La vía fluvial se ha descuidado durante demasiado tiempo!, afirmó, durante la presentación de su informe, Philippe Duron, quien considera urgente renovar las estructuras alteradas y dañadas. 

Para el año 2028, el COI calcula que las necesidades de financiación anual por parte del Estado serán de 180 millones de euros para la renovación de las infraestructuras y de 330 millones para la modernización de los métodos de explotación, que incluyen la automatización de la gestión de las esclusas. La Asamblea Nacional empezó a responder a esta necesidad votando a favor de un aumento de los fondos en 2019. 

Del transporte por carretera al transporte fluvial

Esta anunciada recuperación de los cursos fluviales tiene sentido en el contexto de la transición ecológica, en un país como Francia, que cuenta con la mayor red de vías navegables de toda Europa.

Tal como subraya VNF, esta infraestructura presenta un gran potencial. En materia de transporte, se puede contar con “la trasferencia de las mercancías de la carretera al río”, sabiendo que el transporte fluvial emite cuatro veces menos CO2 por cantidad transportada que el transporte por carretera. Además, en el ámbito de la ordenación del territorio y el desarrollo del turismo, la explotación de vías navegables encierra múltiples promesas para la comunidad. 

Finalmente, señala VNF, en el ámbito de la transición ecológica y en el contexto del calentamiento global, conviene invertir en canales y ríos, “siendo la vía fluvial el mayor proveedor de agua del país y un recurso esencial en materia de biodiversidad”. 

17/05/2021