“La innovación empieza cuando se concede el derecho a fracasar”
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Donnie Lygonis ayuda desde hace más de veinte años a investigadores, start-ups y grandes empresas a transformar sus ideas en proyectos concretos. Innovation Strategist en KTH Innovation, del KTH Royal Institute of Technology de Estocolmo, defiende una visión de la innovación basada en la experimentación, la curiosidad y la capacidad de las organizaciones de reinventarse.

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En su opinión, ¿cuáles son los principales obstáculos a la innovación en las grandes organizaciones?
D.L. El primer obstáculo a menudo es cultural: el miedo al fracaso. Muchas empresas promueven la innovación en sus discursos, pero siguen premiando ante todo la eficiencia, la estabilidad y el desempeño a corto plazo. Y es que la experimentación implica incertidumbre. Y las grandes organizaciones raza vez están diseñadas para probar, aprender y volver a empezar.
A ello hay que añadir un problema estructural. Cuanto más eficiente es una empresa en su actividad histórica, más tiende a identificarse con su producto en vez de con su misión. Y cuando un producto se vuelve obsoleto, la empresa desaparece con él. Por tanto, una organización debe ser capaz de mantener en funcionamiento su actividad actual al tiempo que prepara su propia reinvención para los siguientes diez o veinte años.
El riesgo financiero también desempeña un papel fundamental. Cuando un producto genera miles de millones de euros, resulta difícil invertir en proyectos más modestos o inciertos. Entonces las empresas priorizan las “apuestas seguras” y dejan poco espacio para la experimentación. Sin embargo, es precisamente este espacio intermedio entre la idea y la inversión a gran escala lo que más falta hace.
¿Qué es lo que diferencia una innovación de gran impacto de una simple idea prometedora?
D.L. Una innovación de impacto no se limita a una proeza tecnológica. La verdadera pregunta es: ¿qué problema resuelve y hasta qué punto puede transformar los usos? A menudo, es posible evaluar desde el inicio si una tecnología simplemente mejora lo que ya existe o si tiene potencial para cambiar todo un sector. La historia demuestra que, en cada gran revolución tecnológica, surgen varias soluciones que compiten entre sí.
No siempre es la mejor tecnología la que acaba imponiéndose, sino la que genera mayor valor para el usuario. El iPhone es un buen ejemplo de ello: técnicamente, algunos competidores estaban más avanzados en algunos aspectos, pero Apple propuso una experiencia totalmente nueva.
Las grandes rupturas suelen nacer de un cambio de perspectiva. Las empresas consolidadas buscan optimizar lo que ya funciona. Por su parte, los actores disruptivos replantean por completo la experiencia, los usos y los modelos económicos.
¿Cómo conciliar innovación, impacto social y medioambiental, y creación de valor económico?
D.L. Contraponer rentabilidad e impacto es un error. Una empresa puede y debe crear valor económico al tiempo que contribuye positivamente a la sociedad y al medio ambiente. El principio debería ser simple: todo lo que hacemos como mínimo debería preservar el mundo tal y como nos lo hemos encontrado y, a ser posible, mejorarlo.
“La creatividad y el desempeño son indisociables”
La sostenibilidad no puede tratarse como una opción o un proyecto secundario. Tiene que convertirse en un criterio central para la creación de valor. Las empresas que realmente integran estas cuestiones crean una relación más fuerte con sus clientes, sus empleados y sus socios. Por supuesto, esto requiere esfuerzos. Al igual que ocurre con la diversidad o la calidad, exige cambiar comportamientos, hábitos y, a veces, incluso la propia cultura interna. Pero a largo plazo, este compromiso también se convierte en un motor de crecimiento.
¿Actualmente, qué competencias son esenciales para convertirse en un motor de innovación?
D.L. La competencia clave es la curiosidad. En un mundo en el que los conocimientos técnicos son cada vez más accesibles, la capacidad de tener la mente abierta, aprender y entender las distintas realidades se vuelve esencial.
Las universidades desempeñan un papel importante, no solo para transmitir conocimiento, sino principalmente para abrir la mente, favorecer los encuentros y desarrollar una comprensión más amplia del mundo.
Lo que hace a las personas innovadoras a menudo es su capacidad para salir de su propio contexto. Las empresas deben fomentar este curiosidad, escuchar las ideas y dar a los trabajadores la posibilidad de experimentar. Desarrollar un espíritu emprendedor —incluso sin llegar a crear una empresa— hace que los perfiles sean más adaptables, creativos y aptos para resolver problemas complejos.
¿Cómo transformar más eficazmente las ideas en proyectos concretos?
D.L. Todo empieza con la experimentación. Una idea no debe evaluarse únicamente mediante análisis teóricos, sino que debe contrastarse rápidamente sobre el terreno. Hay que probar rápido, aprender rápido y aceptar que el fracaso forma parte del proceso.
Las empresas deben crear espacios en los que los empleados puedan desarrollar y probar sus ideas con usuarios reales. A menudo las mejores aportaciones vienen de los clientes más curiosos, dispuestos a probar soluciones imperfectas para contribuir a su mejora. También es esencial eliminar los silos y elevar las ideas que surgen sobre el terreno.
Las innovaciones más simples pueden tener un impacto enorme.
Los concursos de innovación también pueden resultar muy útiles, siempre y cuando no se centren únicamente en las soluciones propuestas, sino sobre todo en los problemas identificados por los empleados.
¿Cómo evitar que la innovación se convierta en una simple palabra de moda?
D.L. Hoy en día el término innovación se usa para todo y para nada. Una idea no es una innovación, como tampoco lo es un invento. La innovación empieza cuando hay creación de valor real para el usuario.
Por este motivo, es esencial desarrollar un lenguaje común en la empresa y diferenciar los distintos tipos de innovación: incremental, disruptiva, organizativa, tecnológica, etc. Una mejora continua del 2% mensual puede tener un impacto considerable a largo plazo, pero es algo distinto a una ruptura radical. En el fondo, la innovación no debe plantearse como un objetivo abstracto, sino como una respuesta a una misión clara: ¿por qué existimos, para quién y qué problema queremos resolver?
¿La innovación incremental y la innovación disruptiva se basan en las mismas lógicas?
D.L. No exactamente. La innovación incremental consiste en mejorar constantemente lo que ya existe: corregir problemas, optimizar procesos y ofrecer un mejor servicio a los clientes. Se basa en escuchar lo que ocurre sobre el terreno y en transmitir la información. La información disruptiva requiere un cambio de perspectiva mucho más profundo. Ya no se trata de mejorar lo existente, sino de preguntarse: ¿y si hacemos las cosas de otra manera?
En ambos casos, la proximidad con los clientes es esencial. Las empresas más innovadoras a menudo son las que no solo escuchan lo que dicen los usuarios, sino también lo que realmente sienten.
¿Qué papel pueden desempeñar las start-ups frente a las grandes empresas ?
D.L. Por naturaleza, las start-ups están diseñadas para experimentar. Todavía están buscando su modelo y pueden evolucionar rápidamente. Por su parte, las grandes empresas están estructuradas para la eficiencia y el desempeño. Cuando estos dos mundos colaboran de forma inteligente, se genera una combinación extremadamente potente.
Las grandes organizaciones pueden ofrecer a las start-ups el acceso al mercado, a los recursos y a los clientes. A cambio, las start-ups aportan rapidez, creatividad y nuevas ideas. Pero esta colaboración requiere comprender sus diferencias de ritmo, de cultura y de funcionamiento. Para que esto funcione, hacen falta proyectos piloto claros, equipos específicos y tiempo. Las start-ups no pueden trabajar gratuitamente ni esperar un año a que se tome una decisión.
Si tuviera que dar un solo consejo a los dirigentes, ¿cuál sería?
D.L. Conceder el derecho a fracasar. La innovación nace cuando los trabajadores sienten que tienen el permiso para probar, equivocarse y aprender. Sin confianza, nadie tomará la iniciativa.
¿Cómo seguir innovando a largo plazo sin perder la identidad?
D.L. Hay que dejar de definir la identidad por los productos y definirla por la misión. Los productos cambian, las necesidades evolucionan, pero una misión sólida permite reinventarse constantemente. Las empresas también deben preservar espacios para la reflexión y la creatividad. En las organizaciones obsesionadas con la eficiencia, es más difícil ver las cosas con perspectiva, explorar o simplemente pensar de otra forma. Y sin embargo, la creatividad y el desempeño son indisociables. Hoy más que nunca, la curiosidad y la apertura al mundo se han convertido en competencias estratégicas.

©Patrik Lundmark
Donnie Lygonis es un emprendedor, coach en innovación y estratega de innovación sueco, conocido principalmente por su labor en KTH Innovation, el organismo de apoyo a la innovación de la prestigiosa universidad tecnológica sueca KTH Royal Institute of Technology.
Desde 2009, ayuda a investigadores, estudiantes y emprendedores a transformar ideas, patentes y tecnologías en empresas viables, especialmente en los sectores de las TIC, la Deep Tech y la Food Tech.
Ha participado en la creación y difusión del marco metodológico “The KTH Innovation Readiness Level”, utilizado por miles de organizaciones y empresas para gestionar sus proyectos de innovación.
Antes de acompañar a start-ups, él mismo creó varias empresas. También es un reconocido conferenciante en temas de innovación, creatividad y emprendimiento, y ha participado en varias charlas TEDx.
Defiende una visión muy pragmática de la innovación: insiste en la validación rápida de las ideas junto a los usuarios y en la importancia de la acción frente a la perfección teórica. También es conocido por su interés por el emprendimiento de impacto, la sostenibilidad y la difusión rápida de las innovaciones que funcionan.
Para más información:
- LinkedIn https://www.linkedin.com/in/donniesclygonis/
- The KTH Innovation Readiness Level https://kthinnovationreadinesslevel.com
- Creativity and Innovation Can Save The World https://www.youtube.com/watch?v=38ys2Jvd2nc
- Can Machines Make Us More Human ? https://www.youtube.com/watch?v=qZKsi2_GoqA
10/11/2026