Las redes de radio móviles privadas, dotadas de la tecnología LTE, son una alternativa eficaz al Wi-Fi y al 4G de los operadores de telecomunicaciones en los grandes festivales culturales. Los experimentos son prometedores.

Este año no se ha podido celebrar el Festival des Vieilles Charrues debido al coronavirus. En un año normal, el tercer fin de semana de julio, llegan a la pequeña población (7.000 habitantes) de Carhaix, en la Bretaña, cerca de 300.000 aficionados a la música para disfrutar de conciertos al aire libre durante cuatro días… y prácticamente el mismo número de smartphones. Garantizar la cobertura telefónica es un verdadero rompecabezas logístico.

Para que los asistentes puedan utilizar sus smartphones, pero sobre todo para que el personal y los servicios públicos de seguridad (protección civil, bomberos…) puedan comunicarse en caso de incidencias, es necesario instalar redes Wi-Fi, pero estas no son completamente fiables, sobre todo para voz, y lo mismo ocurre con las redes 4G de los operadores de telecomunicaciones. Las interferencias y la saturación pueden complicar las comunicaciones, algo que tendría consecuencias negativas en caso de emergencia.

La llegada de las redes privadas LTE (4G), una tecnología que permite el intercambio de voz y datos, puede estar cambiando la situación. “En los grandes eventos de este tipo, las redes de los operadores se sobrecargan por el elevado uso de smartphones, sobre todo en entornos rurales, y esto puede afectar a las comunicaciones confidenciales y críticas. En el Festival des Vieilles Charrues, por ejemplo, implantamos una red 4G privada que permitiera a los organizadores comunicarse entre ellos y mantener una vía de comunicación fiable con la prefectura”, explica Arthur Rabaté, responsable del desarrollo de la oferta 4G privada de Axians Réseaux Mobiles Privés.

Además de permitir nuevos usos gracias a su fiabilidad, las redes PMR LTE se despliegan con mayor facilidad que las redes Wi-Fi, que requieren la instalación de un gran número de hotspots (puntos de acceso).

Axians, la marca de VINCI Energies especializada en TIC, también probó un canal de comunicación push-to-talk asegurado mediante terminales específicos durante la edición del año 2019 del festival. Las redes LTE (4G) privadas son más fáciles de desplegar que el Wi-Fi, que requiere la instalación de un gran número de hotspots (puntos de acceso Wi-Fi).

Tres estaciones base eNode B, que sirven de pasarela entre los terminales móviles, las antenas de radio y el núcleo de la red, son suficientes para cubrir la gran extensión del lugar del evento. Axians fabrica las tarjetas SIM de la red privada, que realizan el cifrado y funcionan con los smartphones más recientes.

Pruebas y alianzas

De momento, las redes móviles privadas para eventos se encuentran en fase de pruebas, ya que la legislación actual aún no autoriza la obtención de frecuencias para este tipo de eventos temporales. «Básicamente estamos realizando experimentos, por lo que aún no es posible la comercialización del servicio. Por el momento, hemos establecido alianzas», explica Arthur Rabaté, que también es voluntario en el Festival des Vieilles Charrues desde hace varios años.

Esta proximidad le ha permitido proponer a los organizadores probar las redes privadas LTE. Esta tecnología también puede ser interesante para empresas como Weezevent, que ofrece soluciones de venta de entradas y de pago cashless (sin dinero en efectivo).

Aunque los eventos culturales aún constituyen un nicho de mercado para las redes PMR de banda ancha, este mercado puede crecer rápidamente en un país en el que se celebran varios miles de eventos de este tipo cada año, entre ellos diez con gran afluencia de público. La condición es que las frecuencias sean más asequibles, ya que su precio actualmente no está al alcance de los organizadores de los festivales, a los que en muchos casos les cuesta equilibrar el presupuesto.

15/04/2021