Los centros de atención sanitaria, con un gran consumo de electricidad, implementan programas para aumentar la eficiencia energética de sus edificios. Una estrategia que compensa !

En Francia, el sector de la salud, con 6.000 centros de atención sanitaria y 30.000 estructuras de atención médica y social, representa por sí solo en torno al 12% del consumo energético del sector terciario y hasta el 2% del consumo energético nacional, según datos de la Agencia Francesa para el Medio Ambiente y el Control de la Energía (ADEME)*. Es pues lógico que los hospitales, incitados por las autoridades del sector, se estén implicando gradualmente en la reducción de su consumo energético.

En el año 2013, el hospital universitario de La Reunión fue el primero en obtener la certificación ISO 50001 (norma internacional que establece los criterios de implementación de sistemas de gestión de la energía). En el 2016 lo siguió el hospital universitario de Poitiers, y en el 2017, el grupo hospitalario Saint-Louis – Lariboisière – Fernand-Widal de París.

El rendimiento energético de los centros de atención sanitaria tiene dos tipos de consecuencias. Las primeras son económicas: el objetivo es reducir el peso del gasto energético de los edificios. Esto afecta, sobre todo, a la calefacción y el aire acondicionado, que representan, de media, el 65% del consumo, pero también al volumen de agua corriente, ya que un solo paciente ingresado requiere de 400 a 1.200 litros por día.

Un contrato en el que todos salen ganando

En el departamento de Isère, el grupo hospitalario mutualista de Grenoble firmó con VINCI Facilities un contrato de mantenimiento y rendimiento energético. El resultado, tras cuatro años y unas obras que han supuesto unos 400.000 euros, es una reducción del 10% en la factura de electricidad y un ahorro del 40% en el consumo de gas, una situación beneficiosa para ambas partes. « Aparte de una mejora en el rendimiento de un 15% en cuanto al gasto en gas, en el contrato se había estipulado que dos tercios del ahorro revertirían en el grupo hospitalario y el tercio restante correspondería a VINCI Facilities », precisa Cyril Carlin, gerente de VINCI Facilities Dauphiné-Savoie.

« La medición y el control del impacto energético en la gestión y el mantenimiento de las instalaciones constituyen una auténtica prioridad »

Pero la eficiencia energética tiene consecuencias que van más allá de lo económico. « La medición y el control del impacto energético en la gestión y el mantenimiento de las instalaciones constituyen una auténtica prioridad » subraya Stéphane Bretin, gerente de VINCI Facilities Île-de-France. « Se trata de garantizar la seguridad sanitaria del entorno y, a la vez, el bienestar del paciente ».

Hay una gran cantidad de aplicaciones prácticas y fáciles de usar para los ocupantes de los espacios (ya sean profesionales, pacientes o visitantes): desde el control hidrométrico de los quirófanos, que el cirujano puede regular a través de una pantalla táctil, hasta la activación de la iluminación al entrar en las habitaciones, pasando por el ajuste de la temperatura de los espacios comunes según su nivel de ocupación. Todas estas funciones son posibles gracias a los avances en las tecnologías digitales. Y es que, en el hospital más que en ningún otro sitio, el rendimiento energético pasa ante todo por la monitorización de la inteligencia del edificio.

* https://www.ademe.fr/sites/default/files/assets/documents/realisation-bilan-emissions-ges-etablissements-sanitaires-7643.pdf y https://www.ademe.fr/entreprises-monde-agricole/performance-energetique-energies-renouvelables/dossier/lenergie-hopitaux-cliniques/saviez