Los centros de datos, piedra angular de la infraestructura de las redes, consumen gran cantidad de energía. Son varias las estrategias que pueden adoptarse para reducir su huella ambiental.

Los centros de datos son esenciales para la transformación digital. Albergan los equipos informáticos (racks de servidores) donde se almacenan, tratan y protegen los datos. El aumento constante de la producción y del uso de datos digitales, tanto por parte de particulares como de empresas, requiere una capacidad de almacenamiento cada vez mayor y una gestión optimizada de los datos.

También podríamos temer el mismo aumento en el consumo energético. “En el marco de los compromisos europeos sobre las emisiones de gases de efecto invernadero, es indispensable seguir este tema de cerca”, señala Aymeric Tissandier, director de Building Solutions en VINCI Energies y administrador de France Datacenter, una asociación que agrupa a los agentes del ecosistema de los centros de datos, que ha adoptado el Código de Conducta Europeo para la Eficiencia Energética de los Centros de Datos.

¿Cómo podemos favorecer el desarrollo de los usos y limitar al mismo tiempo su impacto en el medio ambiente? En el caso de los centros de datos, el control del consumo energético pasa por actuar en los equipos y los procesos. También está ligado a la diversificación de las fuentes de producción eléctrica mediante la incorporación de energías renovables.

En cuanto a los equipos informáticos, se han producido avances espectaculares, lo que ha permitido limitar el gasto energético. “Entre 2010 y 2018, mientras que el consumo de un servidor de cálculo se había dividido entre cuatro, el de un servidor de almacenamiento se había dividido por nueve”, señala Aymeric Tissandier. “En general, durante este período, el volumen de cálculo se multiplicó por más de cinco, pero la cantidad de energía eléctrica consumida tan solo aumentó un 6 %”.

Además, las infraestructuras se han modernizado y los consumos se han optimizado gracias a una mejor gestión del enfriamiento y a unos equipos cada vez más sofisticados. “Como instaladores, podemos constatar que el sector de los centros de datos es uno de los dotados con mejor tecnología”, añade Aymeric Tissandier. Se trata de proyectos de obras nuevas, pero también de numerosos proyectos de sustitución o de retrofit, con materiales de última generación que consumen menos energía.

Optimizar el consumo y desarrollar las energías renovables

Los operadores de centros de datos tienen motivos de sobra para invertir en la optimización del consumo de energía, principalmente en relación con su coste, ya que la energía es el principal gasto en un centro de datos (49 %), según la ATEE, l’Association technique énergie environnement. Esta energía incluye tanto la que alimenta los servidores como la necesaria para ventilarlos y enfriarlos, puesto que el 100 % de la electricidad consumida por los equipos informáticos se transforma en calor que conviene evacuar. Además, la demanda de “electricidad verde” por parte de los grandes clientes está provocando que los centros de datos busquen a la vez optimizar el consumo e integrar las energías renovables en sus soluciones.

Equinix, el mayor proveedor mundial de centros de datos y servicios de alojamiento de infraestructuras, presenta “un consumo mundial proveniente en un 90 % de energía librede carbono”, señala Régis Castagné, su director general en Francia. Esta cifra incluye en particular la producción de energía renovable en California y la compra de certificados de energía verde.

Mecánica de fluidos y PUE

En cuanto al funcionamiento de los equipos, la eficiencia energética también puede mejorarse trabajando en los flujos de aire frío y aire caliente de la sala de informática. En este sentido, los especialistas hablan de “urbanizar un centro”, es decir, separar los flujos mediante muros orientando las torres informáticas (racks de servidores) en la dirección correcta para que el aire caliente circule por el mismo lado y evitar así la mezcla de flujos.

La herramienta de simulación de la mecánica de fluidos de VINCI Facilities “permite reubicar los servidores y repartir mejor los consumos».

VINCI Facilities ofrece una herramienta de simulación de la mecánica de fluidos en un centro de datos. “Esta herramienta permite reubicar los servidores y repartir mejor los consumos”, señala Thomas Felgines, responsable de negocios de la empresa VINCI Facilities Data Center & Télécom.

Tras una fase de auditoría, VINCI Facilities ha puesto en marcha un proceso de monitorización, basado en sensores de datos, con el objetivo de identificar los elementos sobre los que actuar para reducir el consumo. En la posterior fase de recomendaciones, el experto propondrá acciones de urbanización, la sustitución de equipos y los ajustes necesarios. También definirá un PUE objetivo. El PUE (Power Usage Effectiveness) es la relación entre la energía total consumida por el centro de datos (informática, ventilación, enfriamiento, iluminación) y la energía total consumida por los equipos informáticos y de red.

Este indicador de rendimiento energético puede llegar a duplicarse. En Equinix, el PUE varía de 1,1 a 1,3 mientras que “en los centros de datos que se centran más en la seguridad que en el consumo, puede alcanzar una cifra de 2,5”, puntualiza Aymeric Tissandier.

Cuanto más cerca de 1 esté el PUE, más eficiente será el centro de datos desde el punto de vista energético. Teniendo en cuenta que el PUE medio es de 1,8 y que el 12,5% de los centros de datos tienen un PUE igual o superior a 2,5, está claro que todavía queda mucho trabajo por hacer para lograr la transición energética de los operadores de la transición digital.

19/11/2020