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Ante las pérdidas relacionadas con el transporte de la electricidad eólica offshore, surgen nuevas estrategias: producción de hidrógeno en el mar, implantación de industrias en la costa y conversión en calor. Todas estas soluciones buscan reducir los costes, estabilizar las redes y dinamizar los territorios.

La integración de la energía eólica marina en las redes eléctricas nacionales es uno de los grandes retos de la transición energética. Los parques offshore generan importantes volúmenes de electricidad que hay que transportar a largas distancias hasta los centros de consumo. Incluso con los avances de la corriente continua de alta tensión, estas transmisiones comportan pérdidas sustanciales, que a menudo se disipan en forma de calor. Estas pérdidas reducen la eficiencia de la cadena de suministro y generan un aumento de los costes.

De ahí el interés de utilizar directamente la electricidad in situ en las industrias costeras, producir hidrógeno o usar el excedente eléctrico en las redes de calefacción.

Opción 1: producir hidrógeno directamente en el mar

La estrategia Power-to-X consiste en transformar la electricidad renovable en otro vector energético. En el caso de la energía eólica offshore, permite producir hidrógeno verde por electrólisis del agua, evitando así las pérdidas relacionadas con el transporte de la electricidad. Los electrolizadores alcalinos (AEL) son económicos y han demostrado su eficacia, las membranas de intercambio de protones (PEM) son más flexibles y se adaptan a las variaciones del viento, y las celdas electrolizadoras de óxido sólido (SOEC), a alta temperatura, ofrecen un desempeño superior gracias al uso del calor residual.

El reto radica en la resistencia de las instalaciones a las condiciones marítimas extremas (corrosión, aire salino, olas). El agua debe desalarse para obtener la pureza necesaria para la electrólisis, lo que consume energía adicional. El hidrógeno producido puede almacenarse en depósitos bajo presión, licuarse a -253 °C para aumentar su densidad energética o transportarse mediante gasoductos específicos.

Opción 2: acercar la industria a la energía eólica offshore

Otra solución consiste en ubicar las industrias con un alto consumo energético directamente en el litoral. Fábricas químicas, acerías o centros de datos pueden usar la electricidad eólica sin necesidad de transportarla a largas distancias, beneficiándose al mismo tiempo de un suministro estable y competitivo.

“El futuro de la energía eólica offshore pasa por su integración inteligente en los sistemas”

Un claro ejemplo de ello es la tercera gigafábrica de Northvolt, que se está planificando y desarrollando en la cosa alemana del mar del Norte. Esta fábrica de baterías, con un alto grado de automatización, se alimentará de energía eólica local y producirá baterías con una huella de carbono muy baja.

La ubicación en la costa ofrece múltiples ventajas: reducción de las emisiones de CO₂, costes logísticos limitados gracias a la proximidad de las materias primas y los puertos, desarrollo de empleos cualificados e impulso de la economía regional. También permite absorber los excedentes de electricidad en períodos de fuertes vientos y reducir las necesidades de infraestructuras para el transporte pesado.

Opción 3: convertir la electricidad en calor

La tecnología Power-to-Heat ofrece una tercera vía, que consiste en transformar el excedente de electricidad en calor inyectado en las redes de calefacción urbana. En Neubrandenburg, VINCI Energies ha instalado tres calderas de electrodos de 10 MW cada una en la central local de turbinas de gas y vapor. El excedente de electricidad eólica se utiliza para calentar el agua, que alimenta directamente la red urbana o se almacena en un acumulador de calor.

Esta flexibilidad permite evitar sobrecargas en la red eléctrica, garantizar un calentamiento continuo y reducir el consumo de gas fósil, así como las emisiones de CO₂. Además, ilustra a la perfección el valor añadido del acoplamiento sectorial de electricidad y calor.

Los beneficios de un uso directo de la energía eólica offshore son múltiples:

  • Reducción significativa de las pérdidas relacionadas con el transporte de larga distancia.
  • Mayor eficiencia gracias al consumo local y a la limitación de las conversiones energéticas.
  • Alivio de las redes interregionales, con menor congestión y mayor estabilidad.
  • Reducción de los costes gracias a infraestructuras simplificadas y a una explotación optimizada.
  • Mayor seguridad, resultante del almacenamiento, la flexibilidad y el uso del hidrógeno.
  • Desarrollo de las regiones costeras gracias a la implantación de industrias y a la creación de empleos cualificados.

El futuro de la energía eólica offshore pasa por su integración inteligente en los sistemas energéticos. Producir hidrógeno en el mar, implantar industrias con un alto consumo energético en el litoral o convertir el excedente de electricidad en calor son soluciones que limitan las pérdidas, reducen los costes y favorecen un suministro fiable. Estas estrategias también refuerzan la sostenibilidad de la producción industrial y apoyan la competitividad regional. Utilizar la electricidad en el lugar donde se genera convierte la energía eólica offshore en un verdadero motor de la transición energética.

20/05/2026

Por Uwe Jäger,

director de Business Area Transformation, VINCI Energies Deutschland Industry & Infrastructure GmbH