Los vehículos eléctricos de reparto están llegando a un punto de inflexión gracias a una tecnología lo suficientemente económica para poder competir con la gasolina y el diésel. Ess una gran noticia para el planeta, ya que durante la década de 2020 se prevé un aumento de las ventas en línea.

La pandemia de la Covid-19 ha comportado graves limitaciones económicas, principalmente debido al cierre de un gran número de negocios durante un largo periodo. Esta situación sin precedentes se ha traducido en un incremento de las compras en línea, ampliándose así una tendencia iniciada varios años atrás.

El periodo posterior a la epidemia no será ajeno al fuerte incremento de las ventas por Internet, con lo que ello comporta: las emisiones de los camiones de reparto, si nadie lo remedia, podrían aumentar en casi un tercio a lo largo de la década. Pero hay buenas noticias para el planeta: los vehículos eléctricos de reparto están llegando a un punto de inflexión gracias a una tecnología y a unos costes lo suficientemente económicos para poder competir  con los camiones y las furgonetas de gasolina y diésel.

El Tesla de las furgonetas 

El ejemplo de la empresa de logística UPS es revelador. La compañía ha decidido aprovechar este momento para encargar 10.000 furgonetas eléctricas a Arrival, una start-up británica especializada en vehículos eléctricos.

“Arrival es el Tesla de las furgonetas. Llega al mercado con una solución integrada y completa que desafía a los fabricantes     y a los proveedores de equipos tradicionales, cuyo modelo sigue estando muy ligado a la producción de vehículos diésel y de combustible flexible”, señala Giles Benbow, E-Mobility Consultant en Actemium UK.

«La puesta en marcha de una flota de vehículos eléctricos requiere un asesoramiento cualificado»

La iniciativa de UPS es si cabe más notable si se tiene en cuenta que los vehículos utilitarios eléctricos continúan siendo minoritarios. En Francia, el mayor mercado de Europa, el porcentaje de vehículos eléctricos alcanzó apenas el 2% en 2019.

“Problemas de autonomía, de disponibilidad y de precio… Todavía no está todo a punto, pero debería mejorar a medio plazo, sobre todo gracias a los avances tecnológicos y al descenso de los precios”, considera Giles Benbow.

No obstante, el experto de Actemium UK recuerda que “la puesta en marcha de una flota de vehículos eléctricos requiere un asesoramiento cualificado para optimizar el proceso de transición de la flota y la instalación de una infraestructura de recarga adecuada”.

Vehículos menos caros que los diésel 

Convencido de este cambio, UPS ha ido aún más lejos al adquirir, a través de su sociedad de capital riesgo UPS Ventures, una participación minoritaria de Arrival, que también ha obtenido 111,5 millones de dólares de Hyundai y Kia.

La promesa de Arrival es cuanto menos atractiva, ya que se compromete a ofrecer vehículos menos caros que los diésel de la competencia.

UPS, que desde hace algunos años ya está probando distintos vehículos alternativos (bicicletas de carga eléctricas, camionetas que funcionan con biometano…), ha hecho una gran apuesta por los productos de Arrival: su pedido a la start-up representará cerca del 10% del total de su flota en todo el mundo.

Se espera que los prototipos lleguen a lo largo de este año, antes que las entregas más cuantiosas, de como mínimo 2.000 vehículos anuales, a partir de 2022.

Finalmente, el transportista también tiene a su disposición las oportunidades digitales que ofrecen estos vehículos, dotados de múltiples sensores que permiten mejorar la seguridad y, en última instancia, probar la conducción automatizada.

14/01/2021