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En Bilbao, el funicular de Artxanda se ha convertido en el laboratorio de una innovación energética única: módulos fotovoltaicos directamente integrados en la vía férrea, algo inédito en España.

La ciudad de Bilbao da un nuevo paso hacia la neutralidad en carbono. En agosto de 2025, el Ayuntamiento inauguró una instalación solar sin precedentes en la vía del funicular de Artxanda, fruto de una licitación que Omexom se adjudicó a través de su empresa Tecuni, filial de VINCI Energies en España. Este proyecto piloto de más de 73.000 €, que se llevó a cabo en cuatro meses, se suma a otras iniciativas de instalaciones solares poco habituales y tiene como objetivo demostrar que es posible producir energía renovable sin afectaciones en el paisaje urbano ni en la seguridad de las infraestructuras.

Además de paneles fotovoltaicos instalados en la cubierta de la estación y en los estribos de un puente por el que pasa el funicular, también se han integrado módulos fotovoltaicos de composite entre los raíles, a lo largo de 25 m de vía férrea, con una potencia instalada de 2,7 kWp. Estos paneles, diseñados por la empresa vasca Izpitek, utilizan células de tipo N de alto rendimiento, capaces de resistir las tensiones mecánicas y climáticas del lugar.

Seguridad y continuidad

La electricidad generada, que se inyecta en la red del funicular, cubre prácticamente el 70% de su consumo anual, unos 71 MWh. Para Celestino Gómez Paéz, jefe de proyectos en Omexom en el ámbito territorial, “esta iniciativa confirma nuestro compromiso con la implementación de soluciones energéticas sostenibles, que aportan una respuesta innovadora a las necesidades de la comunidad y su entorno”.

La experiencia de Artxanda supone un ‘avance concreto en la transición energética'”

Uno de los principales retos de este proyecto consistió en garantizar la seguridad y la continuidad del servicio. “Tuvimos que asegurarnos con los técnicos del funicular de que la instalación no representaría ningún problema para su funcionamiento”, apunta Celestino Gómez Paéz. Otro reto fue encontrar un fabricante capaz de diseñar módulos a medida, adaptados al reducido espacio entre raíles y fijaciones. “El cliente estaba muy interesado en esta instalación, que no figuraba en el proyecto inicial”, añade.

Innovación y transición

Este sistema se integra plenamente en la estrategia de eficiencia energética del Ayuntamiento de Bilbao: reducir la huella de carbono de los transportes públicos optimizando cada metro cuadrado de espacio disponible. Gracias a este enfoque, no se ha artificializado ninguna superficie adicional: la producción de energía se integra en la infraestructura existente.

Más allá de su simbología, el proyecto de Artxanda refleja la convergencia entre innovación tecnológica y transición urbana. Los módulos fotovoltaicos integrados abren el camino a nuevas formas de autoconsumo descentralizado, esenciales para alcanzar los objetivos de la directiva europea 2024/1275, que a partir de 2028 impondrá edificios públicos nuevos con cero emisiones.

Para Celestino Gómez Paéz, la experiencia de Artxanda supone un “avance concreto en la transición energética” y servirá de referencia para otros proyectos de infraestructuras en España. Con este logro, la capital vasca demuestra que un transporte público histórico puede convertirse en un modelo de sostenibilidad mediante la combinación de tecnología, estética y respeto por el medio ambiente.

Tras este éxito, Tecuni ya está probando módulos verticales autoportantes e instalaciones solares para zonas peatonales, lo que confirma la dinámica de innovación de la ciudad española en el ámbito de la energía limpia.

16/04/2026