La empresa energética danesa no solo ha cambiado de nombre para crear una imagen en consonancia con el gusto actual: moderna, cívica, responsable y verde. Ørsted se llamaba Danish Oil and Natural Gas en la década de 1970, cuando su actividad se basaba en la explotación de petróleo y gas. En 2008, la empresa anuncia un cambio radical de rumbo para abandonar las energías «negras» y pasarse a las «verdes», en una apuesta empresarial a la vez que económica. Ørsted, que concentra el 49% de la producción de electricidad y el 35% de la producción térmica de Dinamarca, vende sus instalaciones de gas y carbón e invierte masivamente en plantas eólicas offshore. Actualmente posee un tercio del parque mundial. La inversión, que parecía arriesgada en 2013, a día de hoy es rentable, pues los costes han disminuido un 70%. En 2023, Ørsted deberá abandonar totalmente la utilización de carbón para lograr la neutralidad en carbono en el año 2025, una decisión que la convierte en una empresa pionera del “mundo del futuro” que las energéticas de los distintos países deberán tener muy en cuenta.

11/02/2021