Ir directamente al contenido de la página Ir a la navegación principal ir a investigar

Cerca de Amberes, una red cooperativa transforma el calor residual industrial que emite una fábrica de Agfa-Gevaert en calefacción residencial. Actemium se encarga del control global de este innovador proyecto de distribución del calor, ocupándose de la automatización, la visualización (a distancia), la ingeniería eléctrica, la construcción de paneles y la puesta en funcionamiento de la instalación.

¿Y si la energía que emiten las fábricas sirviera para calentar nuestros hogares, y no para calentar el planeta? El aprovechamiento del llamado calor residual constituye una de las vías más prometedoras para afrontar el desafío climático. Este calor residual proviene de la energía que no se utiliza durante un proceso industrial y que se emite al medio ambiente en forma de calor. Si se recupera en una red de calor, puede servir para calentar las viviendas próximas, como haría un sistema de calefacción central, pero a la escala de todo un barrio.

Es lo que ocurre en ‘Warmtenet Mortsel/Edegem’, un nuevo barrio ecorresponsable situado en la frontera entre los municipios de Mortsel y Edegem, al sur de Amberes (Bélgica), donde viviendas y empresas se benefician de esta innovación, calentándose exclusivamente con el calor residual que emiten las chimeneas de la planta industrial vecina de Agfa-Gevaert. El agua fría regresa al punto de suministro a través de una red subterránea para calentarse de nuevo. Los residentes no solo no emiten CO2, sino que además disfrutan de un suministro garantizado, con una tarifa un 50% inferior a la que habrían obtenido con una instalación individual, teniendo en cuenta los actuales precios de la energía.

«Ya se han conectado cuatro empresas y 153 viviendas, y el objetivo es llegar a 300 viviendas a finales de 2023»

Un ahorro de 16.000 toneladas de CO2

En el pasado, Agfa-Gevaert había invertido en unidades de cogeneración para la producción combinada de calor y electricidad (CHP, combined heat and power), pero el calor residual impedía utilizarlas. La industria no podía consumirlo totalmente para satisfacer sus propias necesidades, y enfriarlo mediante torres de refrigeración habría sido ecológicamente irresponsable.

Este proyecto de red de calor cooperativa, bautizado con el nombre de “Warmte Verzilverd”, se puso oficialmente en marcha el 10 de enero del 2021. A la larga, su objetivo es ahorrar unas 2.000 toneladas de CO2 al año, es decir, el equivalente a 18,2 millones de kilómetros en coche o a dar 455 veces la vuelta al mundo. Actualmente tiene contratadas 424 casas para 2026, pero está buscando ampliar su red de calor.

“Ya se han conectado cuatro empresas y 153 viviendas, y el objetivo es llegar a 300 viviendas a finales de 2022”, precisa Willem Eykens, responsable de proyecto en Actemium Bélgica (VINCI Energies), que ha participado en el proyecto como colaborador de la consultora Kelvin Solutions, especializada en procesos de recuperación de calor, junto con la cooperativa energética ZuidtrAnt-W y el proveedor de energía verde Ecopower.

La solución por la que se optó fue construir una estación de distribución central con bombas, válvulas, instrumentación, intercambiadores de calor y un depósito intermedio para crear un circuito primario y uno secundario. El circuito primario parte de las unidades de cogeneración de la planta y el circuito secundario pasa por los intercambiadores de calor y llega hasta el depósito intermedio. Desde el depósito intermedio, el agua caliente se distribuye a las subestaciones que corresponden a los diferentes consumidores de la red. En colaboración con el contratista mecánico de la planta de procesamiento ZuidtrAnt-W, Actemium se encargó de la ingeniería eléctrica, su construcción, automatización y puesta en funcionamiento.

08/09/2022