La creación en Ghana del primer centro de investigación en inteligencia artificial de Google en África refleja la transformación digital que está experimentando el continente. Un cambio que se articula en torno a varios polos de actividad: Accra, Nairobi, Lagos, Cotonú y Casablanca son algunos de los más dinámicos.

Con la inauguración en 2019 de un centro de investigación en inteligencia artificial (IA) en Accra, Google respalda la voluntad de la capital de Ghana de implicarse en la transformación digital de África. Junto a Casablanca (Marruecos), Nairobi (Kenia), Lagos (Nigeria) y Cotonú (Benín), Accra es uno de los polos de actividad que están contribuyendo a acelerar esta transformación en el continente.

El desarrollo de Internet, y especialmente de la telefonía móvil, está abriendo caminos para compensar los retrasos del continente africano.

El desarrollo de Internet, y especialmente de la telefonía móvil, está abriendo caminos para compensar el retraso, debido en parte al déficit de infraestructuras. Se han producido avances en el ámbito digital, pero todavía queda mucho por hacer para reducir las diferencias en el ámbito tecnológico, económico y social. Así se constató en la reunión del G7 celebrada el pasado mes de agosto en Biarritz, donde el grupo se comprometió a “proporcionar un gran apoyo para reducir la brecha digital y promover la transformación digital en África”.

Hay mucho en juego. Según el Banco Mundial, la transformación digital, si se lleva a cabo correctamente, “puede representar para el África subsahariana un aumento del crecimiento anual de casi 2 % y la reducción de la pobreza en casi 1 % anual”.

Demografía e Internet móvil

En este proceso, la demografía del continente constituye un verdadero activo para el desarrollo acelerado de la tecnología digital: se espera que en el 2050 la mitad de la población africana viva en las ciudades, frente al menos de un tercio actual. A nivel mundial, el 80% de la actividad económica se concentra en los núcleos urbanos. El peso de los jóvenes, una población nativa digital, también es un factor positivo: en África, el 41% de la población tiene menos de 15 años.

El notable aumento del número de teléfonos móviles conectados a Internet explica el auge de las cuentas sociales, que han pasado de 50 a 100 millones desde 2013, mientras que desde ese año más de 200 millones de personas han accedido el mercado digital, tal como señala la Comisión Económica para África de las Naciones Unidas.

Además de su impacto económico, la transformación digital también debería permitir a los estados africanos la mejora de las condiciones de vida de sus ciudadanos. De hecho, ya se han desarrollado aplicaciones en el ámbito de la agricultura, un sector de peso que representa el 61% de la ocupación y el 36% del PIB del continente. La tecnología digital, y en particular la inteligencia artificial, también puede contribuir a afrontar mejor el cambio climático.

Asociaciones público-privadas en Casablanca

Los cinco polos urbanos más avanzados en tecnología digital tienen en común un enfoque basado en la colaboración de los sectores público y privado, como en el caso de Casablanca. La capital económica de Marruecos promueve las asociaciones internacionales, que son de gran importancia para el clúster e-Madina, une concentración de empresas en torno al proyecto de smart city para “que la ciudad de Casablanca sea más atractiva, más eficaz y más competitiva, tanto para las empresas como para sus habitantes y sus visitantes, en el marco de asociaciones entre el sector público, el privado y la ciudadanía, y mediante el uso de las tecnologías”.

También en Casablanca, la creación de Casanearshore ilustra el camino que ha emprendido la ciudad. Con una superficie de 53 hectáreas, esta zona dedicada a las cerca de 80 empresas que operan en el sector offshore constituye hoy en día el mayor parque empresarial de África. El parque ha desarrollado varios proyectos relacionados con los servicios conectados: administración electrónica, gobierno electrónico, uso compartido del automóvil y servicios digitales para los trabajadores de las empresas.

La inteligencia artificial para detectar enfermedades en Accra

En Accra, capital de Ghana, la asociación de empresas digitales con proyectos gubernamentales no esperó a la apertura del centro de investigación en inteligencia artificial IA) de Google. La multinacional americana ya había contribuido en 2012, junto con otras empresas como BlackBerry y Mastercard, a impulsar el Instituto Africano de Ciencias Matemáticas.

Moustapha Cissé, director del nuevo centro de IA, explica las líneas de investigación. La inteligencia artificial se pondrá “al servicio de los problemas del continente, como la salud o la agricultura”. Mohammad Nassar, ingeniero de Google, constata que “en algunos países de África la agricultura puede representar entre el 70 y el 80% del PIB. Si las cosechas son malas, las consecuencias pueden ser muy graves”.

Por otro lado, los investigadores del centro calculan que la IA posibilitará la “detección precoz de algunas enfermedades que pueden afectar a las cosechas”, por ejemplo mediante el uso de aplicaciones en los smartphones que permiten fotografiar las plantas para detectar síntomas tempranos de enfermedad.

Asimismo, podrían desarrollarse aplicaciones parecidas para diagnosticar algunas enfermedades en las personas, como el cáncer de pecho. La IA también podría contribuir a la mejora de la comunicación entre los africanos, que hablan unas 2.000 lenguas distintas, 250 solo en Ghana.

Pagar por SMS en Nairobi

Al sur Nairobi, capital de Kenia, se halla Konza City, un importante polo digital que reúne a varios gigantes del sector digital: Google, Intel, IBM, Samsung, Nokia y Microsoft ya han instalado su sede en el lugar. También denominado “Silicon Savanah”, este polo ocupa una superficie de 2.000 hectáreas de terreno robadas a la sabana y alberga un total de 250 start-ups, incubadoras y universidades. Debe parte de su éxito al boom de la telefonía móvil.

Alrededor de 30 millones de keniatas usan sus smartphones para navegar por Internet. Safaricom, el operador de telecomunicaciones del país, puso en marcha en 2007 el pago mediante SMS, que le permite generar más de 1.000 millones de dólares al mes, según la consultora Wavestone.

Surgimiento de start-ups en Lagos

Lagos, capital económica de Nigeria, acoge uno de los cinco grandes polos del sector digital de África: Yabacon Valley. El país del golfo de Guinea también ha abierto sus puertas a las empresas, empezando por los gigantes norteamericanos Google y Facebook, la red social que ha abierto una incubadora en el “valley”. Las start-ups crecen como setas en la zona de Yaba, donde todos los intercambios se realizan en red.

Dos plataformas de éxito han contribuido a impulsar el sector digital en Lagos: Jumia, una empresa de comercio electrónico, filial de Rocket Internet, y Jobberman, plataforma de búsqueda de empleo. Gracias al éxito que ha obtenido en Nigeria, Jobberman está desarrollando junto con Microsoft un ambicioso proyecto regional de búsqueda de empleo en Kenia, Ghana, Ruanda, Uganda, Tanzania y Etiopía.

Un nuevo cable submarino en Cotonú

Al igual que Lagos (Nigeria), la ciudad de Cotonú (Benín) está situada a orillas del océano Atlántico, un emplazamiento geográfico de vital importancia, teniendo en cuenta que a la costa llegan los cables submarinos de la red global de Internet. Y es precisamente cerca del punto de llegada del nuevo cable submarino Ace donde se halla la Benin Smart City, con una superficie de 12 hectáreas.

Situado en Cotonú, el primer distrito digital de Benín encaja con “la nueva voluntad del gobierno de convertir la economía digital en una fuente de desarrollo y de lucha contra el paro”. El polo digital de Benín se verá reforzado por la creación de una futura “capital del conocimiento”. Situada a 25 km de Cotonú, Sèmè City se construirá en varias fases en una superficie de 200 hectáreas de Sèmè-Podji, una zona próxima al mar, a 5 km de Nigeria. Está previsto que un primer campus de innovación, Sèmè One, abra sus puertas en Cotonú a finales de 2019.

20/02/2020

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