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Una serie de retratos de empleadas y empleados de VINCI Energies de diferentes procedencias, con perfiles y trayectorias singulares, y que trabajan en una de las múltiples actividades que conforman la riqueza de VINCI Energies en todo el mundo.

Tras diez años en el sector del prêt-à-porter, Farah Benmihoub cambió radicalmente de rumbo para convertirse en instaladora eléctrica en Cegelec. Entre determinación, formación acelerada e integración en un sector eminentemente masculino, ha recorrido una trayectoria en la que la pasión y la perseverancia la han guiado en cada etapa.

Tras diez años como dependienta en tiendas de prêt-à-porter, un buen día Farah Benmihoub decidió cambiar de rumbo profesional. “Me gustaba mucho trabajar como dependienta: la relación con los clientes, el placer de verlos satisfechos con su compra y la confianza de mis jefes al dejarme a cargo de la caja. Pero durante los últimos años, la competencia de Internet y la carrera por las promociones y las ventas hicieron que el trabajo se volviera más difícil”.

A sus 31 años, esta joven de Montpellier, afincada en Brest desde que terminó su bachillerato profesional en Comercio, decidió cambiar de trayectoria profesional. ¿Y por qué no trabajando en el sector eléctrico?

“De niña, siempre me gustó el bricolaje, arreglar cosas con mi padre, sobre todo si tenían que ver con los sistemas eléctricos”, recuerda. “Un amigo que trabajaba en Enedis me convenció para hacer unas prácticas y conocer de cerca la profesión”. Las dos semanas que pasó en la empresa Dourmpa de Brest montando cajas de derivación para el metro de Rennes “en un ambiente alejado del estrés de las ventas” animaron a la joven a dar el paso.

Una determinación inquebrantable

Farah Benmihoub, ejemplo de determinación, se formó por su cuenta en Internet y obtuvo una puntuación de 18/20 en su examen de certificación. Tras dos meses de trabajo temporal en el sector, se incorporó a GRETA-CFA Est-Bretagne, en Redon, para una formación de nueve meses, y en junio de 2021 obtuvo su certificado de aptitud profesional (CAP) en electricidad. En agosto del mismo año, Cegelec Quimper, donde había realizado sus prácticas, le ofreció un contrato indefinido como instaladora eléctrica.

Accionar el disyuntor del edificio y ver cómo se enciende la luz es una gran satisfacción, porque sé que es el resultado de mi trabajo”

Se encargaba de tender cables, arreglar averías y realizar el cableado de los equipos. “Durante dos años, aprendí muchas cosas en un buen ambiente y con el mismo responsable de equipo, que se tomó el tiempo necesario para formarme”, destaca Farah Benmihoub. En esa época trabajaba principalmente en el sector médico (centros médicos, hospital de Cornouaille Quimper Concarneau, residencias para personas mayores…). “Disfruté mucho en un proyecto de instalación de persianas eléctricas en una residencia de ancianos, donde pude trabajar de forma muy autónoma y acabar yo sola la obra, y donde pude relacionarme con cuidadores y residentes”.

El gusto por la autonomía

Pero al cabo de dos años, Farah Benmihoub quiso ampliar sus horizontes e instalarse en una gran ciudad, de modo que a finales de 2023 se incorporó a Cegelec Nantes, donde sigue trabajando hoy en día, principalmente en obras de oficinas.

Actualmente trabaja en un gran proyecto de transformación de un inmueble para una mutua de seguros, donde ha recuperado la autonomía que tanto valora. “Me ocupo de las instalaciones contra incendios, la corriente de alto voltaje, la corriente de bajo voltaje y el control de acceso. Este trabajo requiere comunicarse con todos los profesionales del sector de la construcción, en especial con yeseros y fontaneros, de quienes los electricistas dependemos en gran medida. Esto requiere mucha paciencia. Mi experiencia como dependienta, que me ha ayudado a ser sociable y a expresarme con facilidad, me ha ayudado mucho”.

Lo que la apasiona de su trabajo es “crear algo duradero y útil. Accionar el disyuntor del edificio y ver cómo se enciende la luz es una gran satisfacción, porque sé que es el resultado de mi trabajo”.

También le gusta tener que adaptarse a los contratiempos que surgen en una obra y encontrar soluciones que no estaban previstas en los planos.

Encontrar su lugar en un mundo eminentemente masculino

“También me gusta aprender de los demás y conocer perfiles muy distintos. A veces me cruzo con otras mujeres, pero es algo todavía inusual en el sector eléctrico (solo representan el 1% de las plantillas). Se ven más en los trabajos de pintura. Incluso he visto a algunas encargándose de los suelos y la carpintería”.

En este entorno tan masculino, Farah Benmihoub reconoce que las relaciones con los hombres no siempre son fáciles. “Pero creo que Cegelec tiene muy en cuenta esta cuestión. Contamos con un referente en materia de prevención del sexismo y los jefes de obra están sensibilizados con el tema”.

En cuanto a su futuro, Farah Benmihoub se ve, dentro de tres o cuatro años, como jefa de quipo. A esta luchadora, que cada semana recorre quilómetros junto a los miembros de su club de running, no le disgustaría ocupar un puesto de responsabilidad. Lo único que quizás sigue haciéndola dudar es el miedo a no saber gestionar equipos que siguen siendo eminentemente masculinos. Pero espera que las formaciones y el acompañamiento de VINCI Energies le faciliten la tarea cuando se presente la oportunidad.

20/05/2026

 

Foto: ©Atypix David Priou

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