Los estudiantes de la universidad alemana de Stralsund se proclaman, por tercer año consecutivo, vencedores de una de las competiciones más importantes sobre la eficiencia de la movilidad con un automóvil propulsado por una pila de combustible de hidrógeno. 

Por tercer año consecutivo, el coche eléctrico de los estudiantes de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Stralsund, en Alemania, que cuenta con el apoyo de Actemium, ha obtenido el primer puesto de la Shell Eco-Marathon, una de las mayores competiciones mundiales sobre la eficiencia de la movilidad, en la categoría de prototipo/hidrógeno. Este equipo ya había ganado la carrera europea en 2019, en el circuito de Brooklands, al suroeste de Londres.

«Actemium colabora desde hace un año con el ThaiGer-H2-Racing, beneficiándose así de las aportaciones de los estudiantes»

El reto de este ecomaratón no consiste en cruzar el primero la línea de meta, sino en recorrer un circuito de 15 km en un tiempo concreto consumiendo la menor cantidad de energía posible. 

El vehículo de hidrógeno diseñado por el ThaiGer-H2-Racing Team, el equipo universitario de Stralsund, está dotado de una pila de combustible especialmente eficiente y presenta una construcción extremadamente ligera. 

“Son dos las cifras que dan la medida del rendimiento alcanzado por los estudiantes”, señala Clemens Blankenberg, de Actemium H&F, la empresa de VINCI Energies que colabora con la universidad alemana: “En las tres victorias de 2017, 2018 y 2019, el coche consumió de media 1.082 km/m³ de hidrógeno. En un motor de combustión, este rendimiento energético correspondería a una distancia recorrida de 3.295 km por litro de gasolina”. 

La fuerza de la formación dual

Entre los miembros del ThaiGer-H2-Racing Team, dos estudiantes combinan su formación académica con un trabajo en Actemium H&F. De hecho, el propio Clemens Blankenberg estudió en la Universidad de Stralsund antes de incorporarse a la empresa.

La formación en alternancia presenta una doble ventaja tanto para la compañía como para los estudiantes, ya que les permite experimentar la práctica profesional en el marco de su formación y pone continuamente en contacto a la empresa con los últimos trabajos universitarios. 

“Desde hace un año Actemium colabora con el ThaiGer-H2-Racing con el fin de beneficiarse de las aportaciones de los estudiantes, que durante sus estudios en la Universidad de Stralsund adquieren también experiencia profesional”, precisa Clemens Blankenberg.

La alternancia de trabajo en Actemium H&F y estudios en la universidad técnica permite combinar teoría y práctica en profundidad: además de su tiempo de estudio en la universidad, los estudiantes trabajan en Actemium H&F, donde también redactan su trabajo de fin de grado.

Hidrógeno verde

“Los experimentos con el hidrógeno como vector energético son de interés para toda la industria”, confirma Clemens Blankenberg, quien, a raíz de su implicación con el ThaiGer-H2-Racing Team, ha tenido la oportunidad de intercambiar impresiones sobre esta tecnología con otras empresas que invierten en pilas de combustible, principalmente de hidrógeno.

Señala que “los vehículos eléctricos con baterías clásicas se adaptan bien a las zonas urbanas, pero el hidrógeno permite recorrer mayores distancias. El hidrógeno como vector energético permite aspirar a una autonomía equivalente a la de los coches con motor de combustión. Además, el tiempo de llenado de un depósito de hidrógeno es corto: bastan unos diez minutos”.

Actualmente se están desarrollando otras aplicaciones muy prometedoras, así como varios ensayos, en los ámbitos ferroviario y marítimo. Sin embargo, tal como advierte el experto de Actemium H&F, “el hidrógeno solo será una alternativa creíble en términos de desarrollo sostenible si se produce a partir de energías renovables: eólica, solar o hidroeléctrica”. Este hidrógeno debe ser un hidrógeno verde.

16/09/2021